Mi?rcoles, 04 de mayo de 2011
Publicado por Curunir @ 19:01  | Comentario
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DIRECTOR KIRBY DICK http://www.imdb.com/title/tt0120126/

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http://www.google.es/imgres?imgurl=http://bp2.blogger.com/_ilgE7iGspBE/R-nh9z7Qn5I/AAAAAAAAAHY/Fri6222eEKI/s400/1781995t.jpg&imgrefurl=http://gerardperformance.blogspot.com/2008/03/sick-life-and-death-of-bob-flanagan.html&usg=__PHyuHefePuFjmB6DXyQPyxroRq4=&h=120&w=214&sz=5&hl=es&start=37&zoom=1&tbnid=XXiyL8ZV9t7e3M:&tbnh=96&tbnw=171&prev=/images%3Fq%3Dbob%2Bflanagan%26um%3D1%26hl%3Des%26sa%3DX%26rlz%3D1T4SUNA_esES290ES291%26biw%3D1259%26bih%3D469%26tbs%3Disch:10%2C850&um=1&itbs=1&iact=hc&vpx=170&vpy=317&dur=3089&hovh=96&hovw=171&tx=112&ty=72&ei=rHobTYmFAoO0hAe2sJG4Dg&oei=s3kbTdPuNcSytAbch53bDA&esq=3&page=4&ndsp=14&ved=1t:429,r:0,s:37&biw=1259&bih=469

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Obra: Sick: The Life & Dead of Bob Flanagan, Supermasochist. ?Enfermo: La vida y la muerte de Bob Flanagan, Supermasoquista?. Pel?cula de 1997, dirigida por Kirby Dick. Autor protagonista: Bob Flanagan.

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Me interesa destacar de esta obra (una pel?cula en la que el propio artista pasa revista comentando sus obras anteriores, se presenta a s? mismo como objeto art?stico y fallece), el continuo estado autorreferencial de este artista a su propio status, es decir, el uso o instrumentaci?n que hace de su propio padecimiento para convertirlo en materia art?stica.

Esta pel?cula es un documento acerca de los dos ?ltimos a?os de vida del artista polifac?tico californiano? Bob Flanagan, que falleci? en 1996 a la edad de 43 a?os de fibrosis qu?stica, enfermedad que hab?a padecido toda su vida. Al principio puede verse al propio Bob leyendo su esquela, como si ya hubiera muerto, para pasar luego, contando como "ayudante del mago" o asistente del presentador, con su pareja sadomasoquista (dominatrix) consentida Sheree Rose, al repaso de algunas de sus anteriores instalaciones y performances, que aparecen documentadas en el film con el solo prop?sito de arrojarse de s? mismo, de mostrarse en una especie de situaci?n simulacral, no simulada, en el centro del tamiz pantalla, como describiera Lacan, poniendo de relieve su absoluta soltura para pasar de un lado a otro del cono de visi?n y lograr la transgresi?n de los espacios del espectador, y hacer de s? mismo sujeto del arte y a la vez objeto del arte que est? mostrando. A mi entender, ello sit?a a este tipo de manifestaci?n art?stica dentro del campo de lo? representativo: no se muestra ?l, sino la imagen que ?l construye dentro de s? mismo para arrojarla de s? para ser observada en la pel?cula, de la que al mismo tiempo resulta ser protagonista y espectador.

En el film se va observando a un hombre que se concibe a s? mismo como artista de la abyecci?n, en el sentido de Julia Kristeva (abyectar, arrojar de s?; lo abyecto, aquello que es incapaz de abyectar), y a lo largo de la cinta rodada por Kirby Dick, se le ve utilizando varias t?cnicas en las que se explicita su acci?n evacuadora fuera de s? mismo, otorgando el papel principal a las flemas, los mocos, los excrementos y los diversos fluidos corporales que determinan su vivir para la muerte.

El sentido de lo abyecto, que tambi?n recoge Foster en el cap?tulo 5 de su libro El retorno a lo real, se observa en este artista exclusivamente atado, por imperativo vital, a su propia persona, en cierto sentido es realismo traum?tico en versi?n privada: es el showman de la abyecci?n, entre otras cosas porque su condici?n de "condenado a muerte", como manifiesta en la pel?cula, le obliga a prescindir de otras peculiaridades abyectivas, tales como la pornograf?a de la mierda, de Morris, o el hiperrealismo abyecto de Serrano en su fotograf?as de primeros planos de restos de cad?veres o de montajes de carne muerta cubierta de gusanos, por no hablar del realismo autoprotagonizado de Gina Pane.

Bob Flanagan se muestra a s? mismo en todos los montajes, y concretamente en el titulado "El hombre visible", como una representaci?n antropom?rfica de un mu?eco humanoide que no hace sino vomitar flemas, mucosidades, orinas y defecaciones, como? seg?n nos explica el propio artista, ?l mismo no ha dejado de hacer desde que ten?a 18 meses. Esta apuesta por lo que se ve, es lo que hay, limita al espectador en su concepci?n de lo que est? viendo, dici?ndole de manera brutal que no ?hay m?s?, que el hombre es todo lo que puede verse, un sujeto condenado a concebir la vida arrojando de s? mismo (abyectando).

Otra de sus representaciones es el Muro del Dolor, valla cubierta de fotos del propio Flanagan haciendo muecas, que resultan ambiguas, porque no se sabe si son de dolor o de placer. Esto justifica el ep?nimo de la pel?cula ligado a su nombre, el remoquete o mote que se autoinflige "Supermasoquista". En la representaci?n de su propia muerte, el publicar (abyectar), poner a disposici?n de la mirada y de la atenci?n del p?blico algo tan privado como la evacuaci?n de fluidos, y tan ?ntimo como el propio sufrimiento, la colocaci?n obscena de su propia persona mortificada por una enfermedad terminal, y hacer pornograf?a (en el sentido visual del t?rmino, tal como lo usa Foster en su libro: objeto colocado? sobre la escena, ante el espectador para hacer de este un mir?n), implica al p?blico de manera emp?tica, es como una captatio benevolentiae en t?rminos ret?ricos.

Su degradaci?n como sujeto - y en este caso puede emplearse el t?rmino se?alado por Foster y derivado de Bataille, como "ilusionismo traum?tico"-, se describe en el montaje titulado la Ascensi?n. En dicha instalaci?n el propio Flanagan es izado por los pies y dejado colgando como un animal muerto, ofreci?ndose a la interpretaci?n del espectador igual que una res sacrificada que espera ser descuartizada; y a?n m?s all?, al reconocimiento humano de que no podemos compartir la divinidad (en alusi?n a la crucifixi?n de Pedro).

Una relaci?n continuada con el instrumental cl?nico, sobre todo con las agujas, los tubos, los bistur?es y los escalpelos, le llevaron al descubrimiento de su propia condici?n masoquista, experimentando placer cuando se inflig?a dolor clav?ndose cualquiera de estos instrumentos, hasta el punto de sublimar er?ticamente la visi?n de cualquier objeto punzante. Esto lo refleja en un montaje que tambi?n sale en la pel?cula, titulado El Cadalso, en el que aparece su cuerpo en posiciones t?picas de las acciones sadomaso, combinadas con escenas en las que es intervenido por personal sanitario en varias de sus innumerables crisis. Lo cual, acent?a el car?cter ambiguo del mensaje porque el referente, lo que Foster denomina relaci?n oximor?nica (placentero dolor, doloroso placer), que conforma las acciones mostradas en varios monitores que forman una cruz (alusiva al calvario, no como s?mbolo cristinano sino como conjunto de torturas o castigos f?sicos que culmina con la muerte), no queda claro cu?l es el origen del sufrimiento causado, si el de las agujas de los m?dicos o las de su ?dominatrix?.

El rol del sujeto paciente, primero de los modos en que Faucault considera la conversi?n de los seres humanos en sujeto, est? mostrado en la performance donde el propio Flanagan aparece tumbado en la mesa de operaciones, con una c?mara sobre la cara, mostrando su rostro hinchado por la asfixia, los medicamentos y los tubos que le horadan, respondiendo a las preguntas que le formulan los visitantes de dicha performance, generalmente personas pacientes de enfermedades terminales , Sida, c?ncer o las catalogadas como enfermedades raras, acerca de su estado y de c?mo se enfrenta existencialmente a su propia condici?n de enfermo terminal, c?mo encara la muerte, etc.

Otra muestra de este ilusionismo traum?tico y de la capacidad de este artista para ponerse a ambos lados de la pantalla tamiz Lacaniana, en lo referente al espejo que miro y a la vez me mira c?mo le miro, es el montaje documentado en esta pel?cula consistente en un ata?d de tama?o natural en el que el espectador puede acercarse y observar dentro, a trav?s de una pantallita en forma de mirilla, la cara de Flanagan, hasta que merced a una c?mara oculta, lo que ve es su propia cara dentro del ata?d, causando un efecto sorprendente e inquietante. Est? pensado como un "enga?o a los ojos", porque el r?tulo que impulsa al espectador a mirar dentro parece hacer referencia en principio a la circunstancia vital del artista "he aqu? que condenado a una muerte prematura, a?n estoy a?os despu?s esperando"; pero al aparecer la cara del espectador, el mensaje se torna altamente significativo y ciertamente aterrador, porque se va refiriendo a cada uno de los espectadores cuyo rostro es mostrado dentro del ata?d. El sujeto as? es transgredido y se desliza desde el sujeto que planea todo el montaje, y que en principio se muestra como objeto art?stico, al propio espectador, que asume de esta manera el papel de sujeto en el momento que al observarse puede aplicarse a s? mismo el mensaje (simulacro en este caso) del montaje. Es el desplazamiento a que hace referencia Faucault en "El Sujeto y el poder" mediante el cual el sujeto queda desgajado de los otros. Esta performance es en tal sentido una pr?ctica divisoria (el vivo, el muerto).

Lorena Amor?s Blasco, que nos? informa de esta obra para ilustrar su postura ante la abyecci?n en el arte que denomina "Bofetada de lo real", nos cuenta c?mo el propio Kirby Dick, director de la pel?cula, manifest? que era proyecto de Flanagan realizar un montaje titulado The Viewing, que consist?a en la instalaci?n de una c?mara en el interior de su f?retro que fuer recogiendo puntualmente su propia putrefacci?n: lo abyecto abyectando. No fue posible debido a lo costoso de su puesta en funcionamiento, las dificultades de su seguimiento y la repentina muerte del artista.

El film concluye con la parte m?s dram?tica y narrativa del film, que es el propio fallecimiento del Bob Flanagan, recogido por su dominatrix, como acto de m?xima abyecci?n, o de obscena (en el sentido de Foster: objeto colocado demasiado cerca del espectador, y que logra conturbarlo) prestancia: pasa de ser enfermo pasado, a cuerpo presente. Es el documento que recoge la performance de su postrer abyecci?n (entregar, arrojar de s? el alma).

Como ep?logo, el propio Kirby Dick y S. Rose dialogan acerca del recipiente de cristal que seg?n dicen recogen las ultimas flemas que sacaron al artista antes de su muerte, y que a la postre fue lo que le caus? el ?bito.? Lorena Amor?s opina que la abyecci?n se sit?a en el ?mbito de la negaci?n, no hay objeto-sujeto. El resto del artista es el l?quido oscuro contenido en un recipiente, a lo que habr?a que puntualizar que es tambi?n el ?nico acto no manipulado de todo el film, en el que no interviene el deseo, la voluntad del artista. El ?ltimo resto biol?gico se muestra tambi?n como el resultado de una vida.

Otro ejemplo de ilusionismo traum?tico, esta vez centrado en el mensaje textual, es el t?tulo de la pel?cula. Para lo cual, el referente es paradigma de la cultura anglosajona, el Bardo, Shakespeare. El t?tulo "The Life and Dead of Bob Flanagan", remite a la tragedia del mismo t?tulo de Shakespeare, aunque cambiando el nombre por el de Ricardo III. Que como es de general conocimiento, est? protagonizado por un ser contrahecho despreciable y despreciado y temido por todos, dotado de gran astucia y crueldad. Un personaje que resulta odioso desde su primera aparici?n y que consigue ser rey de Inglaterra.? Para llegar al fondo de este empleo de la gran cultura anglosajona, hace falta reconocer el grado de sarcasmo o iron?a empleado por Bob Flanagan en toda su manifestaci?n art?stica. Una llamada de atenci?n sobre los iconos, sobre los mitos en que han convertido los relatos de la cultura alguna de las mejores manifestaciones art?sticas cl?sicas: una pornograf?a barroca, volviendo al concepto empleado por Foster. Colocar un objeto deforme en la escena a la contemplaci?n inmisericorde del espectador, obligado al voyeurismo, que al final se transforma en una iron?a, en una burla de s? mismo. El propio Bob Flanagan se exhibe, se expone, se entrega (abyecta) de manera obscena buscando un referente cl?sico del que tomar por un lado el prestigio art?stico y por otro el otro lado del tamiz pantalla de Lacan, la obra que observa y es observada al mismo tiempo en un contexto c?nico (en el sentido de Bataille).? Este concepto c?nico, ir?nico o sarc?stico, o tal vez las tres cosas a la vez, se remata con el subt?tulo "Supermasoquista", sobre todo si se lee observando el cartel anunciador de la pel?cula (que figura en la cabecera de este trabajo) en el que es dado observar c?mo el artista posa al estilo de Superman, pero mostrando su cuerpo escu?lido, aunque portando todas sus "necesidades", al igual que los cristos barrocos, de su tormento, objetos que van desde la mascarilla de ox?geno, hasta los clavos (?Cristo?) con los que practica la pere(version) masoquista, pasando por la enorme tirita que le cubre la cadera a modo del calz?n del icono del c?mic. Una iron?a, que convierte al artista as? representado, en la contraportada del personaje (otra vez de ficci?n); pero que en cierta medida remite a lo que este mismo personaje representa: su condici?n de superh?roe. El t?tulo, muy elaborado, est? inspirado en los marchamos conceptualistas, sobre todo los del ?ltimo arte minimal, en el que los t?tulos cargaban de sentido referencial los productos art?sticos, despoj?ndolos de la pureza de sus primeros tiempos, haci?ndolos altamente informativos para hacer de ellos objetos de lucha social.

Por ?ltimo, se?alar c?mo la omnipresencia del sujeto en la manifestaci?n art?stica de este creador californiano se convierte de pronto en una parodia del concepto "la muerte del autor", no en el sentido te?rico descrito por Roland Barthes, sino tomado taxativa y expresamente al pie de la letra, y es que el autor se muere en su obra, lo que hace m?s ir?nico el estado de prestancia oximor?nica (vida mortal, muerte vital).

En resumidas cuentas, esta obra, que lucha internamente por hacerse de un aura propia, al ofrecerse tanto la vida y la muerte de su autor como objeto y sujeto al mismo tiempo, la convierte en ?nica por su irreproductibilidad: podr? ser copiada para su distribuci?n, pero lo obra, la pel?cula, el soporte en que se rod?, por su imposibilidad, es irreproducible, el que vive y el que muere es el autor, con el ?nico prop?sito de hacer irreproducible su obra, lo que la dota de un aura de unicidad que, si bien no se ajusta a los par?metros con que W. Benjamin la describi?, al menos se acerca mucho a ese car?cter de ?nica a que toda obra de arte aspira. En esto, y esta es mi opini?n, puede reconocerse a una obra maestra, tal y como creo que es este film en cuanto compendio de toda una obra: obra maestra igual a Opera Omnia, en el que el ?nico defecto que podr?a achacarse le es su necesaria narratividad, la necesidad del gui?n, el hecho de que todo lo mostrado haya de hacerse seg?n un criterio temporal, mostrando una cosa detr?s de la otra, obligando al espectador a verlo todo en el mismo devenir temporal: pero es que el mismo t?tulo ya advierte de tal hecho, primero la vida, y luego la muerte. Obra maestra por todo esto y adem?s por el hecho de que en el fondo su sustrato es muy cl?sico, porque cuando se acaba el film ha herido el pathos del espectador, se ha sentido como zarandeado en sus convicciones, tra?do y llevado de objeto a sujeto y vuelta a objeto, radicalmente alterado por tan cruda humanidad. Puede resumirse de pat?tica, en el sentido cl?sico de la palabra, empatiza con el espectador, se puede decir que existe catarsis en esta obra.

Es creo yo un buen ejemplo para ilustrar el apartado 3 del tema 8 del libro de Yayo Aznar y Mart?nez Pino, sobre los "otros" en nosotros, concretamente el tercero de los modos de ser del sujeto, el enfermo, claramente definido en el t?tulo principal de esta creaci?n y que he dejado de mencionar a adrede hasta este momento; "Sick", enfermo, la condici?n f?sico biol?gica del hombre Bob Flanagan, que le hizo ser artista para encontrar en su arte el modo de trascenderse, de vivirse y de morirse est?ticamente, coherentemente con el devenir del tiempo radicalmente enfrentada a la actitud rom?ntica de sublimar una enfermedad (la tuberculosis, por ejemplo) por medio de la elevaci?n est?tica en busca de una belleza ficticia y fuera de este mundo. Por el contrario Flanagan considera que el arte es mostrar todo el dolor, la pasi?n y el tremendo esfuerzo vital, por medio de un realismo beligerante, en una persona condenada a morir por su enfermedad a los 22 a?os, y que duplica su existencia vital merced? a la abyecci?n de su propio yo.

Luis Manuel Cebrero G?mez.

Bibliografia:

?El sujeto y el poder?.- Michel Faucault

?Ante la bofetada de lo real?.- Lorena Amor?s Blasco. Revista de Occidente (R.O.) n? 297. 2006 (pgs. 26-42)

?Aproximaci?n a la abyecci?n?.- Julia Kristeva. R.O. n? 201. 1998? (pgs 110-124)

??ltimas tendencias del arte?.- Yayo Aznar Almaz?n- Jozqu?n Martinez Pino.- Ramon Areces 2009. (tema 8.3 ?Los otros en nosotros? pg. 168-169)

?Escritos I? .- Jaques Lacan. Siglo XXI Editores S.A. 2005. ?El estadio del espejo como formador de la funci?n del yo (je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanal?tica?? pg. 86-94.

?El retorno de lo real. Las vanguardias de finales de siglo?.- Hal Foster. Akal 2001. ?5. El retorno de lo real, (El realismo traum?tico. Ilusionismo traum?tico. El artificio de la abyecci?n).


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