Martes, 24 de febrero de 2009
Publicado por Curunir @ 19:31  | Rese?a
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 Es una obra compuesta de varias composiciones o artículos, que van desde el 1941, a 1953.

Los almendros

 

El primero de ellos, llamado "Los almendros", hace referencia expresa a la situación que vivía Francia en 1940. Recién ocupada por las fuerzas alemanas, Francia quedaba a merced de la administración nazi, y dado la facilidad y la suficiencia con que esta ocupación había sido efectuada, se adivinaba para largo tiempo dicha ocupación.

El artículo es un alegato contra la injusticia que representa el afán inútil de los conquistadores sucesivos que ha tenido Europa a lo largo de los años, con especial referencia a Napoleón, quizá por ser francés; añadiendo la inutilidad que supone emplear la fuerza armada para conseguir una posición hegemónica en la Europa de los pueblos.

Es una declaración de principios sobre la necesidad de construir una Europa unida y libre, a voluntad de los pueblos libres, para evitar en el futuro los sueños expansionistas de cualquiera de las naciones que la integran, como en ese momento estaba ocurriendo con Alemania. La frase central es toda una declaración de principios, acerca de la condición humana, el cometido de los hombres y la obligación de hacer brillar la justicia en un mundo injusto, a través de un esfuerzo  sobrehumano. Esta idea aparece subjetivada o simbolizada en los almendros, que da en florecer en lo más crudo del invierno y en medio de noches heladas, en claro paralelismo con la situación padecida por Francia en 1940.

 

 

 

Prometeo en los infiernos

 

 

El Prometeo en los Infiernos, escrito en 1946 habla sobre la restauración del orden mundial, y clara crítica a la gestión que "del fuego divino" hacen los humanos. Y este fuego divino es la justicia.

Se trata de un artículo de circunstancias, muy bien escrito, como todos los de Camus, pero de idea menor.

 

 

Regreso a Tipasa

 

En El regreso a Tipasa escrito en 1947, Camus trata el tema del regreso a los orígenes, para regenerar la propia vocación en las fuentes de la vida. Es un artículo de la nostalgia, podríamos decir.

La enternecedora, aunque objetiva, descripción de Orán y de sus barrios, con la característica visión extrema de su clima y de sus gentes, resulta my interesante desde la óptica de un literato o de un estudioso del estilo literario. Abunda en descripciones precisas salpicadas de sinécdoques (muy gratas a Camus, de estilo realista pero imbuido de simbolismo), son párrafos largos, pero con bastantes parataxis, que facilitan la lectura de una manera fluida, aunque obliga al lector a detenerse en cada afirmación, o enunciación, pues es característico de este autor el estilo enunciativo. El siempre considera que tiene mucho que decir y que lo que dice es de lo más trascendental (no se verá el sarcasmo ni la ironía en Camus, es "demasiado serio", como todos los representantes de la literatura del absurdo).

Finalmente, Tipasa, representa para el autor, su población natal, aquella que le vio dar los primeros pasos, que le crió, y supone su encuentro con el pasado, no la nostalgia, que habla de aquello que nunca más se disfrutará, sino un vivir de nuevo el origen, un cargarse con la sustancia vital que determinó nuestra existencia y nos hizo lo que ahora somos.

Se trata de un bello y conmovedor artículo, sin duda. Sobre todo para quien lleva desgarrada el alma por haber vivido y contemplado millares de calamidades. La generación de Camus no podía dar cabida en su pensar ni un ápice de esperanza religiosa, pues la fe en los hombres había sido desterrada de su horizonte. No es extraño que su prosa carezca de "simpatía".

 

 

 

El destierro de Helena

 

En el destierro de Helena, de 1948, se expone de manera alegórica, el tema de la filosofía de la historia. Donde Camus revela su carácter de filósofo aficionado. Con esto quiero decir, que Camus aun estudiado en los manuales de filosofía como genuino representante del existencialismo ontológico, lo es a mi juicio de una manera tangencial, o puramente vital, pero no teórico. Al menos así se presenta en este artículo. Es posible que en sus grandes ensayos, "el mito de Sísifo, o sobre todo, El hombre rebelde, afinara un poco más en lo tocante al desarrollo del pensamiento teórico, que tampoco, pero el concepto de filosofía de la historia que aquí esboza, en su momento estaba bastante superado por las teorías fenomenológicas, de filosofía analítica y el existencialismo epistemológico.

Es un alegato contra quienes pretenden crear un sistema filosófico puro, al margen de las causas. O de quienes pretenden justificar las concepciones del mundo por medio de menores negando la mayor.

Como de costumbre, acude al simbolismo heleno, para ilustrar o al menos titular o inducir al lector en la interpretación de sus escritos.

 

 

El enigma

 

Es el artículo El enigma, 1950, el más representativo de lo que luego sería la etapa "absurda" del autor. Absurdo en Camus quiere decir contario a la lógica, como procedimiento de convalidación utilizado por la lógica formal para probar la validez de las inferencias. Reducción al absurdo.

No estamos hablando de un procedimiento que transforma en sarcasmo las creencias trascendentales, ni  tampoco de aquel que pretende avituallar de una lógica implacable a discursos que pretenden derribar supuestos enclaves ideológicos inatacables desde el punto de vista teóricos, siendo desde la perspectiva de la vindicación la única al alcance de la mano del escritor convertido en lírico (primeros veinte años del siglo) o dramaturgo (en su tercera década).

 Camus, da en este artículo, los primeros pasos teóricos para definir la teoría del absurdo; pero aún tomada desde una perspectiva intuitiva, y como siempre refiriendo sus parámetros a un concepto absoluto.

Como punto de partida en el empeño de descifrar la lógica imperante en un mundo absurdo, resulta interesante este artículo, aunque sólo en calidad de prefacio.

 

 

Diario de a bordo

 

El artículo "Diario de abordo", concebido como escrito de un tercero al modo de manuscrito hallado en una botella, de 1957, es el último de la serie.

Trata el asunto de la plenitud, del gozo y el éxtasis laico que es posible alcanzar en esta vida, sin recurrir a trascendentalidades ni a narcóticos, sino solo mediante la proyección en la naturaleza, y en este caso especial, en el mar.

Es la ficción de alguien que es capaz de vivir en la pobreza más extrema sobre un barco y a la aventura, contra la misma pobreza, convertida en miseria, en una sociedad de tierra adentro.

La sensación vital de libertad que el mar confiere, el hecho de contraponer la extensión y la horizontalidad de lo inhabitado y "lo por habitar", con especial consideración del azar como

 

 

Impresión general

 

Estos trabajos muestran el gran poder de convocatoria que poseía Camus para concitar conciencias acerca de asuntos variopintos, pero en especial sobre cuestiones socio políticas, que le preocupaban especialmente como intelectual comprometido.

Supongo que hoy en día, de haber poseído un programa en una emisora de radio o en un programa de televisión, quizás hubiera derivado en algunos programas de máxima audiencia; aunque, en el ámbito contestatario en que se encuadra la personalidad de Camus, y a la visa de lo que ocurrió con posterioridad a la guerra mundial y en especial con el problema de Argelia, quizá formara parte de esos periodistas de hoy, mal vistos, mal queridos, porque no dicen lo políticamente correcto, y se afanan en desenmascarar el totalitarismo amorfo de la clase política que no está asfixiando en las democracias sensibles y nuevas de la Europa irredenta.

Son, de todas maneras, piezas maestras del saber contar y del reflexionar sin pedantería. La razón por encima del sensiblero pacer de la mayor parte de nuestros comunicadores de hoy.

Cualquier pueblo coloca una bandera a media asta porque mueren uno o dos o tres de sus vecinos en cualquier accidente: ¿hasta donde habría que bajar la bandera si hubieran que contar los crímenes de estado contra los vecinos de miles de pueblos como el afectado por la "tragedia"?


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