S?bado, 31 de enero de 2009
Publicado por Curunir @ 21:00  | Comentario
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En el número doble 326-327 de los meses de Julio y agosto de 2008, aparecía el siguiente artículo:


            Subtitulado los filósofos de Elsa Morante. Se trata de un artículo literario de esta mujer que fue esposa del escrito Alberto Moravia, ponderando su talento literario por encima del de las ogras dos filósofas de su generación: María Zambrano, cuyas dotes literarias se plasmaría en el teatro, y Simone Weil, de análogas inquietudes, pero volcadas hacia lo lírico.

 

 

 

El objeto común es la figura de Antígona, tomada del texto de Sófocles; y el tema, la idiotez de la ignorancia, tomada como inocencia. La muchacha que adoraba a los muertos, porque no sabía nada de los vidos. La obra de Morante, "Serata a Colono", toma el tema de Weil de la Antígona idiota, para incluirla entre sus "Felices Pocos", aquellos artistas que crearon sin compromiso, en la alegría y el solaz de la propia creación, formando la cruz cuyos brazos y cabeza lo formaron artista que murieron jóvenes y el pie de la misma, los que murieron viejos.

 

También coinciden los tres pensadores en el tema de la cruz en sus representaciones unos patéticos: la inconsciencia, el delirio, el sacrificio, el exilio.

 

 

Es un artículo interesante, pero es claro que su intención resulta expositiva, pues no llega a conclusión alguna que revele utilidad al que lee el artículo sobre la figura catalizadora de Elsa Morante, si no es lo ya sabido: su interés por las figuras inconscientes creadores intuitivos, y su interés por verter este flujo de pensamiento por medio de la figura clásica de la Antígona sofoclea en su vertiente de idiota feliz por ignorancia.


Tags: CEBRERO, comentario, Revista de Occidente, Morante, d'Angeli, blog

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