S?bado, 31 de enero de 2009
Publicado por Curunir @ 11:00  | Comentario
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Recogidos del número 324 de Revista de Occidente.

El primero de ellos es una interesante recopilación de algunos artículos publicados por Juan Malpartida, a raíz de variados temas: me ha llamado especialmente la intención el que dedica a la fatuidad y vacío sustancial de la figura del último Cela, quien arremetía ferozmente contra sus críticos, quizá debido a tal circunstancia. Lo mismo que le ocurría a Umbral.

También resulta relevante el que dedica a la falta de interés de los lectores por la poesía, incluidos los propios escritores, afianzados en la prosa, que ven en la poesía una vertiente popularizada de una literatura desocializada y sin objetivos, poco atractiva, algo en lo que suele coincidir con la música contemporánea: casi inaccesible por la masa ignorante, merced a sus disonancias, complejidades rítmicas y desajustes melódicos.

También interesa la denuncia de la federiquización llevada a cabo por las instituciones, cuando todo el mundo se volcó en la figura de Lorca con motivo del centenario de su nacimiento en 1998. Denunciando que, bien Lorca es un exponente preclaro de la poesía del siglo XX en España, ni fue un genio ni mucho menos un gran dramaturgo. Para Malpartida, hubo mejores poetas que el granadino: Guillén y Cernuda, sin ir más lejos; y , por supuesto, más grandes dramaturgos: pero no víctimas políticas, una mala fortuna que nos privó de un genio, de un Federico maduro, dueño de su arte, y tal vez de su vida, componiendo quizá los mejores versos de la historia de España, pero que no pudo ser.

Concluye que no resulta justo catapultar institucionalmente a una figura a costa de silenciar a otras quizá mejores con mayores logros. El mismo Federico se hubiera rebelado contra esta injusticia histórica.

 

 

El otro artículo, que trata sobre el género negro, pone de manifiesto dos tendencias en la novela policíaca, ponderando la diferencia entre ambas para destacar la que le confiere el título al artículo de novela negra.

La primera novela policíaca, desde su invención a finales del siglo XIX y primera mitad del XX es una búsqueda de la verdad por medio de dos modos:

1.     El inglés: partiendo de indicios, aplicando una lógica inflexible ( principia mathematica), se llega a descubrir el hecho (asesinato). El sujeto paradigmático  de este método inductivo es Sherlock Holmes. Creado por Conan Doyle.

2.     El francés: partir de unos hechos, van deduciéndose los motivos hasta llegar al autor. Es el método deductivo intuitivo de Reoulelabille, creado por Gaston Leroux.

Estas reflexiones las expone Deleuze en su libro "Filosofía de la serie negra".

Sin embargo, a partir del estudio y las producciones literarias de Chandler en Norteamérica, el tema y los motivos cambian.

El espacio de la novela negra que luego recogerá el mundo fílmico del denominado "cine negro", lo ocupan detectives profesionales, desarraigados, afectivamente desengañados, con un concepto cínico  de la vida, cuyo trabajo de desentrañamiento de los asesinatos no van impelidos por una búsqueda de la verdad, sino por un hecho puramente mecánico: el dinero de sus honorarios. Los hechos o conclusiones en sí mismos. Los hechos o conclusiones en sí mismo, que tanto interesaba a los escritores primigenios, el transcurso de la investigación, aquí no son más o menos motivos. Lo que interesa la plasmación del mundo y la lucha por la vida de seres marginales, fracasados, y aventureros que procuran sobre vivir aplicando un existencialismo estricto a sus vidas comprometidas en una lucha por la supervivencia.

Consecuencia de dos guerras mundiales, la vida es vista como existencia, influida también por la corriente filosófica de moda: el existencialismo ontológico de Sartre, el protagonista de estas obras, películas como El halcón maltés, El sueño eterno, La jungla de asfalto o Sed de mal, es un tipo nada ingenuo, a años luz de conservar una parcela infantil que le permita apiadarse del mundo y de las debilidades humanas, que se permite vulnerar la ley humana y divina, para conseguir sobrevivir. Vivir el ahora, día a día, y considerar el futuro como algo que ha de venir cargado con el final, pero que no depende de nuestras acciones del presente. El mundo de estos seres es un mundo terminado de facto que no permite prolongación.

Es un artículo curioso y bien redactado, que al menos permite reflexionar sobre las veleidades humanas plasmadas en un género ( el llama estilo porque el tema no es propio de estas obras sino sus facturas), que vuelve a resurgir en un mundo, el actual, cargado de escepticismos y confusiones multiculturales que conducen inevitablemente al existencialismo, no el ontológico sino el cínico. . Culturalmente más cerca del barroco conceptista.


Tags: CEBRERO, Malpartida, Revista de Occidente, comentario, blog

Comentarios
Publicado por Juan Malpartida
S?bado, 16 de mayo de 2009 | 17:32
No s? si ley? muy bien mi colaboraci?n en Revista de Occidente. En primer lugar se trata de una breve antolog?a de un diario m?o escrito en la ?ltima d?cada del siglo XX. En cuanto a Garc?a Lorca, no digo que Guill?n y Cernuda fueran mejores poetas sino que la institucionalizaci?n de Lorca, con el famoso "federiquismo", lo ha convertido, en parte, en un utensilio, y en el ?nico poeta. Sirve, en parte, adem?s de para no leerlo bien, para no admirar y leer a muchos otros poetas de su tiempo que, sin duda, merecen una continuada y atenta lectura m?s all? de los especilistas y eruditos.