Domingo, 19 de octubre de 2008
Publicado por Curunir @ 20:25  | Ensayo
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4.- GUZMÁN DE ALFARACHE

Dejando aparte otra obra de carácter ambiguo y origen no muy claro “Segunda parte del Lazarillo de Tormes”, la primera obra que revive la fórmula original del Lazarillo, es el Guzmán.

MATEO ALEMAN

·        Nace en Sevilla en 1547, de familia de origen judío.

·        Se graduó en Sevilla de bachiller de artes y filosofía en 1564, año que se matriculó en el primer curso de medicina de la Universidad de Sevilla.

·        Abandonó los estudios de medicina tras completar el cuarto curso y volvió a Sevilla en 1568. Contrajo sus primeras deudas.

·        Matrimonio forzoso con Catalina Espinosa en 1571.

·        En 1580 vuelve Alemán a sus estudios esta vez se matricula en leyes, carreta que también interrumpe por ingresar en la cárcel.

·        En 1582 pidió licencia para marcharse a Perú con su mujer: se le otorgó, más se desconoce la razón por la que no se marchó.

·        En 1583 es nombrado juez de comisión y encargado de examinar las cuentas de difunto tesorero de las alcabalas de villa de Usagre. Por exceso de celo, es enviado de nuevo a prisión. Esta vez a la Real de Madrid.

·        En 1593 se lo nombra juez visitador para investigar las condiciones de trabajo en las minas de Almadén, de cuya explotación se hacían cargo los Fúcares (banqueros de Augsburgo).

·        En 1595 publica usa traducción de dos odas de Horacio.

·        En 1599 publica la primera parte de “Guzmán de Alfarache”. Obra que obtuvo gran éxito pero que no consiguió sacar al escritor de sus apuros económicos.

·        En 1602 acaba de nuevo en la cárcel por deudas no pagadas. Sale a la luz la segunda parte del Guzmán, apócrifa de MATEO LUJÁN DE SAYAVEDRA (Juan Martí).

·        En 1604 publica la VIDA DE SAN ANTONIO; escrita apuradamente y para cumplir un voto.

·        El mismo año aparece en Lisboa la SEGUNDA PARTE DE GUZMÁN DE ALFARACHE.

·        En 1607 pidió licencia para irse al nuevo mundo. Después de varios contratiempos, el 1608 se embarcó para Méjico con su amante, haciéndose pasar ésta por su hija, dos hijos y una sobrina.

·        En 1609 publicó en Méjico la ORTOGRAFÍA CASTELLANA, y en 1613 SUCESOS DE D. FRAY GARCÍA GUERRA, ARZOBISPO DE MEXICO. Después se le pierde el rastro. Se sabe que en 1615 vivía aún en Chalcos, pero se desconoce la fecha de su muerte.

TESIS PRINCIPALES DDE INTERPRETACIÓN

1)     Como base en las características formales del Lazarillo, Alemán retoma las andanzas de un pícaro (así llamado por primera vez en una novela), para efectuar crítica social y enseñanza moral por ejemplos contrarios (Sobejano).

2)     Contradice a la anterior: el propósito del autor es religioso. Crea, pues, al pícaro como un pecador, pero le da libertad para que pueda arrepentirse de sus pecados en cualquier momento (Moreno Báez, Blanco y Parker).

La idea concreta de Moreno Báez es que alemán creó al Guzmán para que su vida azarosa sirviera de ejemplo al lector. Se basa en una tesis principal: la misericordia divina es magnánima, puesto que incluye en sus postulados la posibilidad de salvación de la más miserable criatura. La novela en la cual se subordina el argumento al fin doctrinal. También está subordinado el personaje cuya conversión tiene como motivo las reflexiones morales de su propia vida: contraste entre su inclinación al mal y su entendimiento del bien. Esta contradicción del personaje sirve para deshumanizar al resto, para refutar la tesis de la maldad que se halla en todos los hombres. Esto sacrifica la complejidad del fondo del cuadro.

En cuanto a la técnica de construcción, dice Moreno Báez que el hecho de que la acción quede rota continuamente a lo largo de la novela por digresiones discursivas los explica como una necesidad de la energía creadora de adoctrinar sin tasa. Estos cortes en el relato nacen del deseo de hacer reflexionar al lector y que no se pase de una aventura a otra sin la moreleja: esto es subordinar el argumento a la doctrina religiosa.

La explicación de Moreno Báez sobre la intercalación de historias y anécdotas en la obra se basa en la exuberancia y gusto barrocos por lo ornamental y decorativo que se superpone a la obra de arte sin quedar fundido a ella. Por lo tanto:

·        El impulso dinámico nos revela las digresiones.

·        El gusto por lo ornamental nos justifica las intercalaciones de relatos ajenos a la obra, tendencia que será muy difundida en el barroco.

La idea que preside la explicación de Blanco Aguinaga es la idea de libertad. Comienza Blanco justificando y argumentando acerca de la prehistoria de Guzmán contada en los primeros capítulos de la primera parte. Primeramente, Blanco nos asegura que el hecho de que el autor considere necesaria tal prehistoria demuestra que ella va a ser causa determinante de su historia. Esta intención unida a las ideas de la Contrarreforma este comienzo nos advierte de la verdad religiosa del relato de su demostrabilidad  racional. La novela es un círculo cerrado, como un silogismo medieval, que procede de la definición a lo definido.

La prehistoria de la vida de Guzmán determina su historia, toda vez que sobre su vida caen las consecuencias de la vida de sus progenitores: recoge la idea del determinismo original. Sus padres son depravados, mentirosos; el mismo Guzmán nace como producto de un adulterio en una cuna vergonzosa (Alfarache). Existe una predestinación al mal; Guzmán nace estigmatizado, pero libre. Este pecado original es determinante del pecado del mundo. Este mundo, producto de la maldad de los hombres, tiende al pecado. La salvación, acto libre, es individual en cada caso y posterior al pecado. Los que se salvan son los que rechazan la manera de ser del mundo.

Guzmán, dentro de esta ortodoxia, es uno más que tiende hacia el pecado: del determinismo original surge el determinismo ambiental en la historia del pícaro. Así, el motor que va a mover a Guzmán va a ser el hambre en un mundo hostil: si vida es de pecado anterior a la salvación.

Este simbolismo pertenece al autor, el protagonista, siendo niño, considera que el mundo en que vive es el mejor de los mundos posibles, por lo que debe lanzarse a vivirlo con alegría. Luego, cuando se va percatando de la maldad y falsedad de él, lo rechaza con repugnancia. Pero la necesidad le obliga a claudicar su libertad en la mayoría de los casos. Esto va envileciendo el carácter originario del personaje, van hundiéndolo en el pecado. Así, libertad y necesidad son los dos polos antagónicos en cuya lucha se mueve la obra. Como el libre albedrío y la gracia divina han llevado a Guzmán a la salvación y a otra vida, desde la cual juzga su vida d pecador, encontramos en la novela dos planos:

Las aventuras (historia de Guzmán determinada por el pecado)

Meditaciones sobre la historia y el modo se desarrolla, desde su plano de autor, dueño absoluto de la historia de su personaje.

Concluye Blanco Aguinaga su interpretación afirmando que los dos polos contrarios de esta novela de contrarios son: aventura y sermón. Estos dos pasos son origen de todas las parejas de contrarios que forman la tensión en la novela: su relación es de lucha a muerte, en esta lucha la victoria es siempre del mal, esto hace que el ser humano abrace los principios de la religión dogmática: la vida es todo maldad y todo mentira.

3)     Se basa en la ambigüedad del episodio de la conversión de Guzmán: objeta la anterior. Este episodio no convence al aplicarle al complejo mundo interno del pícaro, los parámetros psicológicos actuales (Arias, Brancaforte).

Esta idea la desarrolla Brancaforte en su edición del Guzmán (Cátedra, 1979). En el primer apartado de su introducción, Brancaforte recoge la idea del mito de Sísifo para explicar la estructura proteica del Guzmán: el rasgo de Proteo es identificable a la del protagonista- narrador o su correspondiente movimiento, que no en cambio, ya que vuelve al mismo punto de partida.

Pero sobre este tema volveremos a tratar sobre la estructura del Guzmán.

Brancaforte, en su edición del Guzmán, trata de entresacar los motivos principales que pudieron dar origen a la novela. Entre todos, la idea motor que puede considerarse en un principio como principal en la creación de la novela y motivo esencial de la acción y las digresiones morales del narrador- protagonista es la idea dl linaje: así se convierte den juez penitente: el juez que desprecia el papel del judío en el contexto social con su ideología dominante de los cristianos viejos, y el penitente que sufre las consecuencias de ser uno más pertenecientes al linaje considerado vil.

Muestras de esta ambivalencia de carácter la tenemos reflejada en la novela en el continuo cambio de nombres que tiene Guzmán a lo largo de su historia, como consecuencia del deseo continuo de anonimato que movía a los conversos para librarse de los murmuradores de una sociedad hostil e implacable. El uso del don cuando dispone del dinero: considerado éste como principal cédula para ser estimado independientemente de la condición social que tuviera el que disponía de él. El mundo del Guzmán se mueve por el interés de la moneda, que es lo único que merece ser tenido en cuenta.

Brancaforte profundiza más en el hecho de considerar el mismo nombre de Guzmán de Alfarache como herencia de su condición vil. Este nombre sirve como punto de partida al protagonista, del cual no se apartará en los sucesivos nombres que irá adquiriendo, quizá como consecuencia de su propia inseguridad hacia la creencia de la consecución de un cambio radical por el mero hecho de trocar el hombre. El concepto de la herencia, dice el crítico, es el principal motivo creador del Guzmán: de ahí la importancia de carear la prehistoria con la historia de Guzmán, y sólo en la similitud entre la vida de su padre y la suya propia se va confirmando la idea principal de la herencia del linaje: sólo cuando la prehistoria se rehace en la historia, cuando la vida del padre se repite en la del hijo, es cuando se está cumpliendo del objetivo principal de la novela: el linaje.

Consecuencia de esta conciencia de pertenecer al linaje vil es la continua desacralización de los hechos, de los hombres como el de la mujer de guzmán, Gracia), en la mofa soterrada que encierran las alegorías que aparecen en la novela de aparente carácter pietista y ejemplar; puede hablarse, finalmente de un personaje resentido, nada convencido, nada creyente. Es indudable pues, que el carácter de la conversión de Guzmán puede deberse a la sensación de seguridad que se conseguía en el estatus social: nunca debido a una necesidad más o menos intensa del espíritu.

El carácter misógino del narrador – protagonista y hasta del mismo autor, en prevención de la mujer devoradora y castradora, lo observamos en la figura de las dos mujeres principales de la novela: la madre de Guzmán y la mujer de éste, Gracia. Así como en Guzmán van repitiéndose todas las características de su padre, en Gracia van confirmándose las de su madre, pero más potenciadas, más viles sus actos, más perversos sus pensamientos.

Por último la idea del desengaño barroco mediante la aplicación del mito de Sísifo a la herencia bio-psicológica (el hijo repite de nuevo las vilezas del padre por ser guzmán un ser vil producto de un acto vil,  proveniente de personas viles, cuando vilmente con una mujer vil), convierten al personaje en un resentido en quien no cabe la creencia de la bondad de las personas: nada en el mundo es válido, nada es verdad; todo es falso, todo es dañino. Pensando en la impiedad del autor al escribir estas páginas que denuncian irónicamente los estatutos de limpieza de sangre y a los cristianos viejos; ese cinismo que se advierte en sus párrafos hacia todo lo que se refiere a la virtud, a la castidad y a la piedad, principales bastiones de la religión católica, nos hacen dudar del carácter pietista de la obra y de la condición de cristiano creyente de alemán, identificado en esta ocasión con el narrador- protagonista. Cabe preguntarse si toda la masa de digresiones morales no es más que una farsa grandiosa concebida para despistar la atención del lector sobre sus verdaderas ideas acerca del mundo, de la sociedad y de la religión.

4)     Intenta congraciar en cierta medida el 3 y 4.

El carácter del pícaro, inseguro, reaccionario y angustiado es debido a los combates de impulsos contrarios que se liberan en su alma, debido todo esto a un rechazo subconsciente de su origen (Johnson). De aquí se deriva un estado propenso a la revisión del pasado, lo cual justifica la reflexión moral que brota de la relación de los hechos, todo en medio de una asimilación progresiva entre el ayer y el hoy.


Tags: CEBRERO, ensayo, novela picaresca, Guzmán de Alfarache, Mateo Alemán

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