Domingo, 06 de julio de 2008
Publicado por Curunir @ 17:21  | Resumen
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LIBRO IV

El alma y la razón iguala a los seres humanos, la inteligencia, es igualmente común a todos los hombres, por lo que la ley es común y esto nos convierte en ciudadanos. Participamos de una ciudadanía que convierte a todo el mundo en una ciudad.

Es natural todo lo que se da en los procesos naturales, lo cual nada tiene que pueda causar vegüenza.

Continúa con una ontología del ser en cuanto a ser social y a su circunstancia vital: la justicia de todo cuanto acontece en lo natural. Para esto han de ponerse a trabajar las potencias del alma que han de buscar la justicia: la potestad real y la legislativa y la lucha por la persuasión frente a conjuntos contrarios.

Ternura incidiendo en la necesidad de la introspección, el juicio y la acción de la vida virtuosa apelando a los consejos del guía interior.

Reflexión acerca de lo efímero de la gloria, de la belleza, de los elogios de los otros.

Buscar la armonía de manera concienzuda, moral como condición.

Luego enumera varios oficios y condiciones y la necesidad de conformarse cada uno con ellos, adecuar la voluntad a la necesidad.

 

LIBRO V

Tono doctrinal: se dirige a alguien, al lector, a sí mismo.

Deber de trabajar como imperativo no sólo del estado biológico en que se encuentra el ser humano: obligación de cuidarse y alimentarse, sino como imperativo ético.

Este trabajo debe ser activo, no contemplativo, y siempre en pro de la propia virtud, nunca en fomento de vicios (vientre y sexo).

Explica sus costumbres: siempre morigeradas, frugales en las comidas, decentes en las diversiones y pacíficas en las relaciones.

Trabajar en pro del bien común, aunque poco también dignidad y un lugar de prestigio por la humildad y la falta de interés político.

Ser piadoso y no tener miedo de suplicar a los dioses bienes para uno mismo y para todos.

Armonía propia en forma de aceptación pacífica de las disposiciones del destino como mandato de la ley natural. Aceptar los reveses con esperanza de remisión; las venturas con la prevención de su volatilidad. Ante el aspecto cambiante de la vida y la extrema mediocridad social y maldad de cuantos le rodean, invocar al Genio, dios interior. Cuestión finalista: para qué sirve el alma.

Ver el propio bien en la contemplación y rechazo del bien considerado por muchos.

Existencialismo ontológico: composición estoica, el hombre esta compuesto de causa formal y materia. Ninguno se transforma en no ser y por tanto ninguno viene del no-ser. Imposible el creacionismo. Doctrina estoica de la transformación de la materia. Inmanencia.

Razón y método lógico: conducen a acciones rectas. El hombre debe rechazar aquello que no le compete como hombre.

El hombre compuesto de una naturaleza y una inteligencia; esta ultima dependiendo de la calidad de las repetidas imaginaciones formadas.

Consejos: perseguir el interés del bien, huir de lo imposible, procurar huir de la ignorancia, el alma mueve las cosas, esta por sí misma: derriba la inteligencia todos los obstáculos, incluso humanos, autor respeto, autoestima, condenar al que daña a la ciudad como al mismo ciudadano, reflexiona sobre la brevedad vital, volatilidad relacionada con el asunto humano, etc. è guía interior.

LIBRO VI

El reconocimiento del azar y lo azaroso en la vida.

Buscar la manera de combatir con la indiferencia los avatares del azar. Encontrar en esta actitud de desprecio por la ventura y por los males una especie de sentimiento íntimo la eutrapelia, que lleva a la libertad la parresía.

Con semejante actitud combatir la dispersión, el barullo è caos y confusión, seguir dietas alimenticias para mantener el cuerpo bien, frugales, distinta cosa de las del conocimiento, copiosas abundante y suculentas. Mirar las cosas desnudándolas, siempre con el ojo dirigido hacia el interior de ellas.

Ojo penetrante que mira y enjuicia en función de la sustancia, de la esencia, nunca por la apariencia.

Incide en el carácter general de las cosas que admira el vulgo. A medida que el interés se va particularizando, se fa refinando y educando el gusto.

También incluye este pensamiento, sensu contrario, a más formación, mas particularización.

El mundo en constante movimiento: cosas empeñadas en llegar a ser (potencia) otras en persistir (acto). Paso del tiempo una eternidad en el instante: eternidad infinita en la totalidad.

Lo único digno de estima: moverse según la propia condición en función de cada constitución o disposición. Si se consigue el éxito en esto, es difícil no caer en la vanagloria.

La virtud y la senda recta.

La buena disposición del que cambia de parecer apoyado en el buen consejo, razonado y bien argumentado.

Cumplir con el deber aleja al hombre de extravío.

Tratar a a los animales magnánima y liberalmente; a los hombres, además, socialmente.

La muerte iguala a todos los hombres.

No debe practicarse la censura en aquellos hombres que se dedican a lo que su naturaleza le dicta.

Evocación de Antonino en cuanto a su vitalidad, a su honradez y a la fuerza de su ánimo y extensa sabiduría.

Hacer cada uno lo que le es propio, según su naturaleza y posición: alegoría e humano y el pie (Aristóteles, recogido luego por los árabes, farabi y averroes).

Caducidad del mundo, reflexión sobre el instante eterno del pasado, el del futuro. La vida que pasa eternamente.

Reflexiones sobre la voluntad y el libre albedrío, en función de su uso con alegoría de los instrumentos y herramientas y las reflexiones del devenir de Heráclito.

La diferencia como hombre en general: ciudadano del mundo; a hombre particular (Antonino). Ciudadano de roma. Por lo que benefician a esta ciudad y su único bien.

Panteísmo: cuanto sucede a uno solo de los individuos, afecta al universo todo.

Los méritos de los cercanos a ella, repercuten en cada persona.

Abeja y enjambre: idea de que lo nocivo para la sociedad es nocivo para el individuo (otra vez.

Reflexión sobre el número de muertos que habrá ya contado el mundo desde el día del primer hombre sobre la faz de la tierra hasta el momento justo de hacer la reflexión.

Vivir según las propias disposiciones naturales: nada le ocurrirá a quien hace lo que debe o está predestinado a hace


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