Mi?rcoles, 28 de mayo de 2008
Publicado por Curunir @ 21:40  | Cuestionarios y temas
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El espíritu como lenguaje cifrado del cuerpo.

·        La perspectiva genealógica: toda creación cultural (religión, moral, ciencia, arte, etc.) es la proyección de sensaciones elementales, orgánicas, fisiológicas, relativas a un determinado grado de fuerza o de voluntad de poder. è es el cuerpo quien interpreta; lo anterior a toda objetividad.

·        Los objetos: percibidos como “hechos independientes”, son el producto del olvido de su condición de meras creaciones de la voluntad de poder. La cosa objetivada es ya la cosa separada del movimiento de su auto producción y reducida a un esquema o a un concepto. Es un efecto del lenguaje, de la simbolización como codificación cifrada de determinados afectos. El lenguaje se ha creado dentro de un proceso progresivo de creatividad “artística”.

·        El lenguaje: no es una estructura formal a priori, es el tejido básico espiritual en el que se incrustan los juicios de valor, las estimaciones primeras, la actitud ante el mundo a través de generaciones en virtud del proceso de socialización. Por eso es al lenguaje de la cultura europea al que hay que aplicar el criterio genealógico de valoración y diferenciación para desvelar su intrínseco nihilismo, denunciando la eficacia que ha ejercido a lo largo de los siglos en la propagación de la intoxicación nihilista.

·        El concepto: simplifica y generaliza a todo un conjunto de experiencias o de impresiones posibles el esquema simbólico generado a partir de una determinada experiencia concreta y única.

·        Las palabras: no son ni una imitación de las esencias ni el lenguaje de la melodía originaria de los sentimientos, tampoco puras construcciones convencionales arbitrarias, lejanas alusiones a su origen. El lenguaje sí guarda en sus significantes resonancias “inadecuadas”, apenas audibles ya de las impresiones que las originaron y de los cambios de intensidad de los afectos.

·        Diferencias: lenguaje nihilista de la cultura europea de otro hipotético imaginable de no haberse desarrollado aquél en conexión con la consolidación de nuestra metafísica dualista y de nuestra moral cristiana è el aspecto decisivo: la operación de conceptualización que reduce la multiplicidad a la unidad ha conferido a ésta el carácter de una identidad sustancial, los conceptos en un trasmundo de sustancias (lo en sí). Pero los sentidos no mienten cuando muestran el cambio, el nacer y el morir, el devenir de la vida. El hecho de que la voluntad de poder actuara con tal desmesura y violencia es índice de un sentimiento de miedo, de debilidad, de resentimiento contra lo sensible.

·        “Fetichización” de las categorías lingüísticas: el entramado conceptual que forma el tejido lingüístico de la cultura europea deriva genealógicamente de una voluntad débil que busca un refugio ante la multiplicidad contradictoria y desconcertante que representa el devenir del mundo sensible y de la vida.

·        Categorías lógico-gramaticales: simplificaciones, equivalencias, clasificaciones en géneros y especies, generalizaciones, leyes obedecen una necesidad psicológica de inmovilismo de repetición monótona, de total previsión y de pasión por la comodidad y el confort.

·        El dualismo metafísico: y su desprecio de lo sensible a favor de un mundo de esencias puras y eternas, la fe cristiana en un trasmundo y su valoración de éste como nada están ya tan incrustados en la gramática de nuestro lenguaje y en su sintaxis que, no podemos defendernos del efecto moldeador de la lógica gramatical en la configuración de nuestras condiciones de existencia. Creemos espontáneamente en las falsas identidades sustanciales que designan. Incluso en su empleo ordinario el lenguaje es metafísica. El obligado uso de la gramática mentaliza a los individuos que se culturizan a través del lenguaje en la creencia en la causalidad universal: la expresión de una necesidad psicológica de seguridad. Eficacia de nuestro lenguaje para producir espontáneamente una teodicea.

·        La conceptualización: exige la puesta entre paréntesis de la intuición sensible así como el olvido del acto creativo con el que nace. Para Nietzsche es importante actualizar la posibilidad e pensar en el impulso afirmativo de una voluntad artística preocupada en contrarrestar el desgaste y la rutinización que ocasiona la repetición social continua de las metáforas lingüísticas originariasè mantenerse vivo el sentir de que todo lenguaje no es más que metáfora y ficción.

o       En las palabras quedan residuos de metáforas, imágenes borradas, desfiguradas, pero que han dejado huellas de la actividad creadora primordial de tipo artístico de la que provienen.

o       La poesía: lenguaje que sintoniza con estos restos de los afectos è sanear, redimir a un lenguaje común, porque es el lenguaje más próximo al mundo sensible, mientras que el lenguaje abstracto de la metafísica y de la ciencia la “realidad” del mundo sensible no puede aflorar ni siquiera como problema.

·        A esa verdad: de la vida que anida en el fondo de nuestro cuerpo no tenemos ningún acceso directo. Nuestro cuerpo es una interpretación. No tenemos acceso inmediato a la vida como dinámica de fuerzas. è la poesía no nos aportaría ninguna vía excepcional de acceso a la verdad de lo sensible. Sí nos aportaría la experiencia en forma de una relación estética con el mundo.

o       No es verdad: el sentimiento = intuición verdadera para permitir el acceso directo a la esencia del mundo. Un acceso tal es imposible è el sentimiento nunca es un dato simple.

o       Es un lenguaje: incluso si esas impresiones son convertidas en poesía (lenguaje distanciado de la lógica y de la gramática) tan sólo es posible lograr un residuo de rememoraciones de la huella de la experiencia originaria que ha quedado olvidada en la palabra. Sólo disponemos de actos de metaforización compuestos de diversos saltos entre esferas totalmente distintas.

o       No hay relación de reproducción: de vínculo inmediato entre sensación e imagen lingüística. No hay estado de naturaleza.

o       Todas nuestras impresiones (inmediatas): aprendidas, culturales, transmitidas, resultado de una costumbre que viene de atrás, de una cadena de interpretaciones a través de la cual han llegado hasta nosotros que las hemos incorporado como condiciones de nuestra existencia.

o       La fuerza misma de la voluntad de poder: es ya ella misma una fuerza de transposición.

·        Todo lenguaje supone: una separación de modo que nunca la vida ni la cosa en sí ni la verdad del ser pueden hacerse presentes a la conciencia en el lenguaje.

o       El lenguaje señala sustituyendo: significa impropiamente no denota sino que connota.

o       La metáfora: transposición originaria, el lenguaje es figurado y la metaforización es la fuerza artística misma como fuerza “mimética”. Se trata de que el lenguaje y sus posibles usos no cierre con violencia la posibilidad de que comprendamos nuestra relación con el mundo como una relación estética.

·        Wagner acertaba: conectar como fuera el lenguaje con la vida.

·        Wagner se equivocaba: podría ser posible un lenguaje musical capaz de redimir al hombre de la inautenticidad y que los griegos supieron crear este lenguaje musical.

·        Nietzsche conquista perspectiva propia: encontrando argumentos que contradicen la convicción de Wagner.

o       Nacimiento de la Tragedia: Dioniso es la energía elemental de autoafirmación de la vida caracterizada por la sobreabundancia de fuerza y la desmesura. Apolo designa las formas luminosas que seducen a existir, que nacen y se sumergen de nuevo en el flujo terrible del devenir è Dioniso.

o       El equívoco: llamar a esa relación entre lo apolíneo y lo dionisiaco “conciliación”. Disuelto: al aclararse que el contenido propio de esa relación es el de una lucha, una oposición que enfrenta a ambos impulsos, los divide a la vez que los une y que, por no encontrar nunca una síntesis, está siempre en devenir.

·        Nietzsche destaca: en tres tiempos.

o       La fuerza prodigiosa: supera el miedo por la desmesura de lo dionisiaco, y lo invierte en el entusiasmo y en la seducción de la cultura apolínea.

o       Comprensión básica: del acontecer del mundo como lucha de fuerzas.

o       Esta lucha de fuerzas: constituye el devenir como eterna justicia. Es el juego como esencia del mundo e inocencia del devenir, la justicia eterna es un movimiento vida-muerte que determina que toda vida se, al mismo tiempo, una muerte continua.

·        Idea de la Phycis: lo que hay, en último término, en el fondo de toda forma cultural, de toda interpretación, es la polaridad básica de los afectos con anclaje en el cuerpo: placer y dolor, vida y muerte. En esta polaridad tiene su origen último lo que llamamos cultura: aquello en lo que consideramos que el ser humano se diferencia del simple animal.

o       Sensaciones elementales: que subyacen a nuestros valores, a nuestras verdades y creencias y a nuestro código moral: placer y dolor, equilibrio y desequilibrio, utilidad y nocividad.

o       Preexistencia: como sensaciones orgánicas preexisten a todos los juicios que determinan funciones tenidas por más elevadas o superiores a la sensación. No es biologismo vulgar.

o       Los impulsos transformables: en el hombre los impulsos son transformables, pueden ser desligados de sus fines inmediatos para ser puestos al servicio de finalidades espirituales, morales, artísticas, religiosas, políticas etc.  è En Freíd: sublimación.

o       Sublimación: no es espiritualizaron en sentido tradicional, sino el resultado de un esfuerzo de auto superación que refina la energía vital y la emplea como fuerza de creatividad en el plano de lo espiritual.

·        Energía vital: no hay de un lado fuerzas espirituales y de otro, inclinaciones sensuales, no hay impulsos morales e inmorales, sólo hay una energía vital moldeable que puede ser desviada de su fin biológico inmediato, y canalizada en la creación artística, científica o en la actividad social, política, etc.

·        Una cultura sana: sería capaz de sobreponerse a la sobreabundancia y a la desmesura del flujo de lo vital convirtiendo esa fuerza bruta en formas espirituales. En vez de promover una lucha contra los instintos, una neutralización de los sentidos y una negación de las pasiones, habría aprendido a aprovechar la potencialidad mágica y transfigurante del cuerpo

·        Cuerpo: a la vez como construcción hermenéutica y como formación de poder, puesto como instancia a partir de la cual analizar las creaciones culturales e históricasè determinar su organización biológica interna. èè Comprensión de la cultura como lenguaje cifrado del cuerpo.

·        Conciencia: sólo es un fenómeno superficial. El yo no es más que la simplificación lógica y abstracta que resulta de la reconversión de la unidad viviente en unidad pensada.

 


Tomados del libro de Diego Sánchez Meca NIETZSCHE "La experiencia dionisíaca del mundo Cap. 3"

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