Domingo, 04 de mayo de 2008
Publicado por Curunir @ 12:27  | Rese?a
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Voy a opinar, digo sólo a opinar, sobre el libro de batallitas titulado ARDOR GUERRERO del “narrayó”, ANTONIO MUÑOZ MOLINA.

La argucia patética con que este “auyó” acostumbra a desenrollar su verborrea blascoibañesca, llega un poco desleída a esta obra, un libro de memorias, exhibicionista (como todos los suyos) y como siempre en este autor de sinceridad cutre.

La profundidad que muchos pretenden encontrar en su prosa arcaizante es incorrecta, alcanza su mayor grado en frases de una abyecta rotundidad, con descripciones tan absolutas que, a poco se penetre un poquito en el estilo y se le despoje de las acostumbradas florituras , es fácil encontrar un egocentrismo pobre y medroso, nada sincero y por supuesto de una liviandad solemne, eso sí, que a veces asombra.

Y es que este “narrayó” no es capaz de desprenderse de su insulsa vida para hacer novelas con un mínimo de dignidad literaria, y envuelve la materia narrada en un fárrago retórico de explicaciones y comparaciones absurdas, del que le es difícil escaparse.

Las historias las cuenta bien, eso es innegable; sin embargo, al utilizar en éstas pretendidas memorias, su ya architrillado método penetrante y reiterativo, convierte el libro de una pastosa relación de patéticas interpretaciones, ofreciendo la visión del ejército desde dentro con una subjetividad prostituida, y llenándola de concomitancias pseudo filosóficas o existencialistas, que son ciertamente baratijas.

No construye frases, solo superpone ideas. Las enristra como chorizos, coma a coma, cuerda a cuerda. ¡No falta un período en que no emplee el comparativo al menos una vez! Esto convierte el decurso del texto en una sucesión empalagosa e interminable de comparaciones, en algunos casos sin vuelo y disparatados.

Los valores entresacados de su lectura son pocos. MUÑOZ MOLINA es el caso del aprendiz de brujo. Se sabe algunos trucos y cree llegar al fondo de la magia. Es un buen aprendiz, pero ya se cree maestro. Vuelvo a decir que a este hombre lo han estropeado tantos premios. Las obras de este autor están tan sumamente elaboradas que no dejan un resquicio para el debate, ni plantea temas que no resuelva con más o menos dignidad la pretendida redondez de sus relatos es esférica de leer y guardar.

Creo que podría llegar a escribir algo realmente notable. Pero para ello sería imprescindible el abandono de tanta egolatría fútil, aligerar el estilo, darle vida a la prosa “empollada” que exhibe, y desde luego, vivir en su fantasía y realmente la vida de los demás.

 ARDOR GUERRERO provoca risas entre las mujeres, y no me extraña. Es un libro para hombres, y para hombres que hayan pasado por el servicio militar. Su prolijidad en las descripciones y opiniones sobadas y vulgares sobre el carácter carcelario de la mili, su obsesión por mostrar sólo el aspecto negativo de la vida cuartelera, reviste al relato de una cobardía intelectual que sólo provoca sorna en los lectores cuya experiencia vital nunca ha pasado por tales trances. La propensión a amargar y entenebrecer siempre el alma del lector no es nada profundo, y desde luego revela una tendencia pseudosuicida en quien se empecina una y otra vez en escribir sobre parcelas sórdidas de su anecdotario personal.

Premiando a narradores truculentos y peripatéticos como este señor no vamos a promover en este país la renovación cultural ni favorecemos la presencia de auténticos escritores, con personalidad, garra, genio y carácter en España. Quizá los siglos se vean obligados a morir cantados por llorones cobardones y pusilánimes, como este AMM que a mí personalmente, cada día me parece más farsante, adorador de todo lo que le acontece, carente de fantasía y capacidad de entrega. Hacedor de frases bonitas y mal construidas para ennoblecer su existencia.

No le veo entrega a ANTONIO MUÑOZ MOLINA, ¡qué rabia!, con la maestría con que escarbaba en el elemento evocado, ¡qué capacidad se le veía para entrever la nostalgia!

La aparición de esta novela en medio del debate social sobre la insumisión y la objeción de conciencia, revela las dotes de este novelista a la hora de ofrecer un producto moderno y oportuno. Pero estamos ya lo suficientemente escarmentada, como para huir de obras de ocasión que aumentan si cabe su propia chapucería y desmerecen a posible autenticidad o acaso profundidad, que la convierten en un bodrio que puede leerse bien, eso sí, pero que ni conmueve ni edifica ni indigna ni nada.

Como los buenos escritores de todo tiempo, AMM tiene su público fiel que compra cada una de sus novelas; yo formo parte de ese público fiel, pero exigente, que espera de este hombre, a estas alturas del siglo y de su vida como escritor consagrado, mucho más que una obra baratucha, hecha con oficio y rutina y de conclusiones tan fuera de lugar que mueve más a la risa que a otra cosa. Déjese de tanta filosofía barata, al tajo, menos comparativos, más vida, reflexiones las oportunas, y prosa menos alquimizada, más naturalidad para las cosas naturales y más fantasía y el futuro será de este escritor compatriota y contemporáneo mío, al que estoy desean aplaudir cada uno de sus trabajos, representante ya egregio de mi generación.


Tags: Muñoz Molina, novela, reseña, blogs

Comentarios
Publicado por Luis
Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010 | 10:14

Supongo que a estas alturas de la película ni se leerá este comentario, sin embargo ahí va.

Asombrado y anonadado me quedo con su crítica. A raíz de la lectura compulsiva a la que estoy inmerso con este libro, y buscando críticas sobre ello no he dejado de alucinarme con las palabras de odio profuso que vierte sobre el escritor.

Simplemente comentar que sus palabras salen más bien de un corazón acongojado y fascista que de un pensamiento crítico. Es bastante lamentable que suelte esas palabras abyectas de un libro extroardinariamente escrito.

 

Luis

Publicado por Curunir
Mi?rcoles, 15 de septiembre de 2010 | 19:06

 Conocí en persona el ejercito de la transición, estuve en él, lo padecí por la época en que este señor lo plasma. Es difícil criticar un libro objetivamente cuando se lo lee de forma copulsiva. En cuanto a lo de mi espíritu amargado y otras tantas cosas que usted dice sobre mi pensamiento, debo confesar que sabe de mí más que yo mismo. Sin embargo, este pensamiento mío atrabiliario ha de mantener que este libro no es un buen libro, es más sostengo que es la peor novela que le haya leído a MM. Sobre gustos no hay nada escrito, sobre crítica un poco más y sobre compulsiones, la literatura psicológica no puede ni contar los títulos.Su comentario me confirma que Muñoz Molina es un escelente escritor: para los convencidos, y especialmente para sus fans. Me gusta en general la obra de este escritor, pero este libro en concreto me parece su peor obra.

 

Publicado por Mallorqui
Mi?rcoles, 22 de junio de 2011 | 20:12
Voy para la mitad del libro y me gusta, no lo dejo como me ocurre a veces con otros. Decir que la critica me parece poco respetuosa con el autor. Un buen escritor (como así lo creen en el presente caso la mayoría de expertos), al igual que un buen músico se merecen el reconocimiento le guste o no la novela o la sinfonía, por ello me desagrada su critica pues por mucha razón que tuviera (que a mi entender no la tiene) pierde a mi entender toda credibilidad. Seguro que usted es un buen critico literario pero pr favor, sea mas positivo, respete al escritor cuyo trabajo es de una gran dificultad. Atentamente.
Publicado por Mallorqui
Mi?rcoles, 22 de junio de 2011 | 20:16
Voy para la mitad del libro y me gusta, no lo dejo como me ocurre a veces con otros. Decir que la critica me parece poco respetuosa con el autor. Un buen escritor (como así lo creen en el presente caso la mayoría de expertos), al igual que un buen músico se merecen el reconocimiento le guste o no la novela o la sinfonía, por ello me desagrada su critica pues por mucha razón que tuviera (que a mi entender no la tiene) pierde a mi entender toda credibilidad. Seguro que usted es un buen critico literario pero pr favor, sea mas positivo, respete al escritor cuyo trabajo es de una gran dificultad. Atentamente.
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 31 de agosto de 2011 | 16:47

falso de toda falsedad, si este sujeto dice esto de esta novela autobiografica e impagable, desbordante y de cabecera para todo el que haya hecho la mili y se rie y reflexiona seriamente se da cuenta de la fina vision de la realidad que al comun se le escapa, ya no hablemos de obras maestras como el invierno en lisboa, plenilunio o el jinete polaco, como minimo lamentable lo de este soplapollas por que critico literario le viene grandisimo.

Publicado por Curunir
Domingo, 04 de septiembre de 2011 | 13:24

Agradezco el comentario. Todos tenemos derecho a opinar, e incluso a discrepar.

Vuelvo a recalcar que a los convencidos les es difícil encajar con cierta elegancia las críticas que desmerecen las obras de sus ídolos.

No me quejo de las críticas, pero tal vez el tono incendiario de algunos epítetos que me dirige este amable invitado me impide responderle de manera dialógica. No es posible argumentar con voceros.

Publicado por ARGALA
Martes, 20 de diciembre de 2011 | 0:40

   No voy a hacer critica literaria, eso lo dejo para los eruditos, para los aburridos y para los que hablan por hablar y sin saber. Pero "Yo estuve allí" y pensé en demasiadas ocasiones en escribir este libro, mejor dicho, uno muy similar, pero sin duda con el mismo titulo "Ardor guerrero".  Conozco en profundidad esas vivencias, y puedo asegurar que el autor, quizás por prudencia, se quedó muy escaso, y hasta ha tenido la delicadeza de dejar en el anonimato a los mandos militares, cambiando sus identidades por otras de extraordinario parecido; todo un detalle.