Viernes, 11 de abril de 2008
Publicado por Curunir @ 19:56  | Resumen
Comentarios (1)  | Enviar

Un sueño inspira a Penélope la idea de poner a prueba a los pretendientes haciéndoles disparar el arco de Ulises que conserva en palacio: el forastero, consultado sobre ello, aplaude el proyecto y le aconseja (XIX 584) que no aplace su ejecución. Sigue una noche llena de esperanzas y presagios para ambos esposos. A la mañana siguiente, los pretendientes invaden de nuevo la morada; vuelve el festín y tornan las ofensas al huésped (XX 177). Penélope propone la prueba del arco (XXI 74);  notable es el arte con que la refiere el poeta señalando los distintos efectos que los fracasos sucesivos van produciendo en los pretendientes, el desaliento de los unos, la arrogancia de los otros; diversidad parecida hay en los comentarios cuando Ulises, tomando el arma en sus manos, la examina y prepara; al fin, el éxito de éste y la mutación súbita de la escena: la paciencia del pacientísimo Ulises ha terminado; fiero e inexorable se da a conocer a todos; la descripción (XXII 8) de la caída de los procos, asaeteados por el héroe, iguala por lo menos a lo mejor de la Iliada, en cuadros parecidos. Pero las flechas se van agotando. Telémaco va a buscar en el tesoro armaduras para él, para su padre y para los dos fieles servidores Eumeo y Filetio. Los pretendientes se arman también por obra del cabrerizo Melantio, pero Atenea da la victoria a Ulises y a los suyos; tras la matanza de los pretendientes viene el castigo de los siervos infieles: las impúdicas esclavas que pasaban las noches con los proceso son ahorcadas; Melantio, horriblemente mutilado. El ama, Euriclea, ha ido a anunciar a Penélope la vuelta de Ulises (XXIII 7) y la muerte de los pretendientes. Penélope se resiste a creerlo: está viendo a su esposo y el miedo a engañarse le impide acercarse a él; sólo a fuerza de pruebas se deja caer en sus brazos y le pide perdón por su anterior retraimiento.


Tags: Odisea, Resumen, Homero, blog

Comentarios
Publicado por Curunir
Domingo, 13 de abril de 2008 | 22:11
:y)Insisto como en los dem?s art?culos, esta recens?n se debe a la pluma de JOSE MANUEL PAB?N, cuya traducci?n es cima de cuantos trabajos se hayan hecho en lengua castellana sobre esta obra.