Martes, 04 de marzo de 2008
Publicado por Curunir @ 21:08  | Comentario
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ya sólo nos resta aplicar el lema sagrado que extrajo la sibila del Nervil de este lapidario: LA SOMBRA OBTUVO VOLUNTAD DE SER ALMA.

Las tres primeras palabras salen de los seis primeros versos ( primera parte del poema lapidario) leídos en orden de lectura que impone el idioma tal y como se presentan:

1 Emana tu aura la vida toda:

2 Creador sobrio de sombra y fulgor,

3 Olvido y memoria, esencia y detritus.

4 Ninguno obtuvo el poder de eludir

5 Amaneceres y pernoctas en tu lecho.

Raíz elemental de los dioses completos


 

 

El resto de la clave de Stasia se obtiene de los siguientes versos:

7 Absoluto de la voluntad imprimida/_voluntad la de absoluto

 8 Nudo único del ser todo ser.

9 Önfalos místico de los etéreos cielos,

10 Cratera común de sosiegos y borrascas:

11 Espejo, coraza, nervio, alma, razón.

 

 

 

Al contemplar la licencia métrico-poética y la posibilidad de leer en sentido inverso el numero 7 ,  que lo convierte en un verso “inverso-reverso”, y al poseer éste la característica de una cartela, es posible extraer de él la parte inicial de la perífrasis “voluntad de...ser” ,por este orden. Es este orden precisamente el que determina el del resto de la lectura (obsérvese que es el momento más importante de la clave, porque es donde el sujeto [la sombra] adquiere su objeto directo [voluntad de ser]). 

El resto del mensaje emerge de los restantes versos, de los cuales el 8 y el 11 tienen el obligado afán de tener que leerse en sentido inverso al dictum presentado, siendo el recitado del resto de los versos de ordenación potestativa.

Aprendices míos, todo lo que se dice del creador Ekonar a partir del verso 7 está referido a sus atributos, sólo a ellos. Y el verso número 11 degrada en cierto sentido a nuestro dios creador relegándolo a la figura de una imagen, de un eídolon (imagen, ídolo).

Stasia, la sabia semielfa, prescindió del acto creador primigenio como obra de una personalidad, de un ser completo con voluntad y capacidad creadoras. La Sibila del Nervil, obviando lo sagrado para poder adquirir la sabiduría, tiene el valor de mostrársenos en esta ocasión en que prescinde del dios creador, como una maga predominantemente atea.

Por medio de los versos lapidarios y con la aplicación de su clave nos advierte que la realidad es ambivalente, que todo puede volvérsenos espejo de sí mismo, hasta nuestras mayores creencias, y que si Ekonar, como deidad creadora puede haber creado toda la realidad circundante, esta realidad ha sido capaz de huir de los designios de su creador y de haber forjado por sí misma otra realidad alternativa.  Ekonar,  evocado en la imaginería como una especie de dragón, animal que no se sabe aún si extinguido o no, es la representación de la figura dominadora o poseedora de las cuatro raíces del mundo: expulsa fuego por la boca, luego lo genera; es capaz de sobrenadar y de respirar bajo las aguas, su piel es de carácter viscoso y linfático, luego es de material acuático; sin embargo, vive enterrado entre las profundidades rocosas, y es capaz de dormir durante siglos enterrado simulando montículos o incluso pequeñas colinas; pero además, despliega enormes alas con las que puede desplazarse a gran velocidad por los espacios aéreos. No es raro que el dragón y los grandes dioses creadores hayan compartido durante siglos un destino iconográfico parecido.

Pero, ¿qué es realmente la sombra a que se refiere el poema? Deduzco que es la proyección del propio Ekonar, la reversión, el espejo de su existir, el “reverso” de su propia creación, que lo vuelve contrario a sí mismo incluso a su propio acto de crear, a su voluntad soberana. El creador emana de sí el mundo y conforma “lo otro” de ese mismo mundo, el cual, contra los designios de su creador, obtiene la voluntad de ser ¿qué? Alma, es decir, lo más parecido al componente necesario del ser sensible y emocionable, desde el elfo hasta el hombre pasando por las razas y subrazas capaces de sentir y emocionarse (pues es de todos conocidos que desde las bestias hasta los orcos son seres vivos de carácter insensible, brutal, se dejan llevar por sus instintos en exclusiva y carecen de emociones elevadas, son desalmados. Si bien estos últimos son susceptibles de ser adiestrados merced a que entienden y se expresan en idioma inteligible debido a su herencia racional de aquellas razas de las que evolucionaron degradándose).

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