Domingo, 16 de agosto de 2009
Publicado por Curunir @ 20:29  | Rese?a
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LECTURA DE NOVELAS

BROOKLYN FOLLIES[1]: PAUL AUSTER

Sinopsis argumental

 

Nathan Glass, un jubilado enfermo de cáncer, tras liquidar  su divorcio, decide mudarse a Brooklyn para vivir los días que le quedan de vida. Escoge un apartamento de dos habitaciones donde vivir en soledad  con amargura  la vida que le resta, alejado de anterior existencia,  junto a personas que le son desconocidas y por tanto indiferentes. Ni siquiera su hija Rachel le presta la menor atención, pues sus relaciones con ella se enfriaron a raíz de la enfermedad, y por la obstinación de él a continuar con su vida normal y a no cuidarse, contra las indicaciones de ella,  todo dio origen a un distanciamiento no deseado pero real.

 

 

Es a partir de su encuentro con Tom, su sobrino, un joven al que hace años no veía y que prometía desde la niñez y adolescencia un futuro brillante, cuando la vida comienza a cambiar en torno a Nathan, el jubilado solitario y avocado a una muerte solitaria y triste. La conciencia de que puede intervenir de manera positiva en el devenir vital del joven, a quien encuentra muy desmejorado (demasiado gordo y torpe), trabajando como dependiente en una tienda de libros de viejo o de ocasión, confiere a Nathan la voluntad de volver a socializarse, de comprometerse o de entrometerse en la vida de otros; pero con intención adyuvante, decide hacerse un cooperante de la vida de los demás. Quizá por eso manifieste en   que él, como narrador, no es el protagonista de la novela, sino su sobrino, el objeto que impulsor de la nueva actitud de Nathan ante la vida.

 

Ello hace que las personas que giran en torno a su sobrino se acerquen a él y repercutan en su vida. Así, Harry, el librero, cuya pormenorizada vida nos narra en el capítulo titulado Revelaciones inquietantes. La cual marcará un punto decisivo en la consecución de la historia. En los avatares entre tío y sobrino aparece el personaje elidido de la hermana del primero, madre del segundo, June, y el destino por ahora desconocido de Aurora, Rory, que se casó con un ex convicto adicto a las drogas que se recicló en militante de una secta religiosa. Cuestión que salta a primer plano con la llegada de Lucy, niña al principio privada del habla, pero que trae una misiva y las señas para su tío Tom.

 

 

Tanto Nathan como Tom, en un principio consideran inviable cuidar de la niña, que por lo demás presenta  problemas de comunicación, pues durante varios días no pronuncia una sola palabra. Así que, camino de   para dejarla al cuidado de Pamela, la niña de solo nueve años demuestra su capacidad de acción saboteando el coche de su tío abuelo vertiendo coca cola en el tanque de gasolina del coche, lo que obliga a los viajeros a suspender el viaje y a buscar alojamiento, que encuentran gracias a la intervención de los mecánicos en casa de un personaje del pueblo que acaba de volver a abrir ocasionalmente su hacienda a extraños alquilando sus habitaciones. En esta casa, denominada Hotel Existencia, descubre Nathan que la niña es de su responsabilidad y su consiguiente negativa a llevarla a casa de Pamela, y Tom descubre el amor, Money Codera, la hija del propietario de la hacienda donde residen temporalmente mientras reparan el coche. También reciben la terrible noticia de que Harry, el antiguo jefe de Tom, ha muerto en extrañas circunstancias. Tan extrañas que resulta ser la confabulación maquiavélica con resultados trágicos de un antiguo y despechado amante de Harry, quien ha urdido un chanchullo con tráfico de objetos falsos de por medio, concretamente una supuesta edición original de la Letra Escarlata de Nathaniel Hawthorne, que luego resulta comprometedor, y ante la amenaza de un nuevo escándalo que dé con él en la cárcel, Harry debe cederle a dicho individuo todo su patrimonio.

Por supuesto, Nathan, conocedor de la prehistoria de Harry, interviene y paraliza la innoble acción con amenazas al ex amante d revelar a su vez noticias comprometedoras para él, lo que hace que se aborte la indigna maniobra.

 

 

Tom y el actual amante de Harry son declarados por éste herederos de su patrimonio, que resulta ser bastante elevado, con lo que pueden dejar de trabajar en lo sucesivo para subsistir.

El resto del anecdotario se va precipitando: Money Codera deja su vida rural y se presenta en casa de Tom para vivir con él, de manera que acaban casándose y quedándose provisionalmente con Lucy, a quien matriculan en la escuela normal de primaria. Cuando acaba la obra, a la vuelta de casi un año, ella espera un hijo. Acuciado por una extraña llamada de su sobrina, Nathan contrata a un detective para que la encuentre en los estados de Carolina, al ser imposible de todo punto el sacarle más información a la obstinada Lucy, que parece estar protegiendo a su madre con su silencio.

Finalmente, las pesquisas dan resultado, y tras un breve enfrentamiento con el marido de Rory, David Minor, y a petición desesperada de ella, Nathan regresa con su sobrina a Brooklyn donde se reencuentra con su hijita, a quien rescata a su vez de su silencio y ofrece toda clase de explicaciones. Por supuesto, declara haber sido secuestrada por su propio marido al amenazarle ella de divulgar los abusos psicológicos y sexuales a que se dedicaba el director espiritual de la secta a que pertenecían, el padre Bob, un lunático megalomaníaco con desafueros sexuales.

Finalmente, Aurora se entrega a una relación amorosa, con Nancy, la hija de Joyce, la casera, una relación revelada no por su orientación sexual lésbica, sino por el sentimiento amoroso de dos personas compenetradas.

Rachel, su hija, tras acudir a la llamada de Nathan en forma de larga carta de desagravios y disculpas, y a vueltas de una mala relación con su marido al que descubre en infidelidades, y habiendo atendido las recomendaciones de su padre de que aguantara un poco más antes de rendirse y disolver su matrimonio, con la petición de comprensión para su marido ante la perspectiva de reencuentro con una antigua novia, y después de haber superado un aborto, Rachel regresa junto a su padre convertida en una esposa más feliz y más fuerte y le anuncia su nuevo embarazo.

 

Finalmente, y con todo el personal felizmente instalado, Nathan nos confiesa su relación otoñal con Joyce, la casera y viuda de James Joyce, madre de Nancy, actual novia de Rory, etc.… No habla por primera vez de estado de felicidad, con la frase repitiéndose en su mente: una cruz marca el lugar, en indicación de las cosas no suceden por casualidad y que cuando ocurren hay que estar en el sitio adecuado en el momento justo (una apreciación muy americana).

Tras el susto final de un amago de infarto que le lleva al hospital prácticamente desahuciado de lo que al final resulta ser una inflamación de esófago, Nathan Glass es dado de alta y marcha por las calles de Brooklyn confesándose finalmente feliz, justo cuarenta minutos antes de que el primer avión de los terrorista impacte contra la torre del World Trade Center, en el capítulo titulado precisamente, una cruz marca el lugar.

La felicidad, como la tristeza y el dolor, es pasajera, pero mientras se experimenta es necesario hacerlo de manera total, absorbiendo íntegramente los componentes y las potencias que lo convierten en sentimiento tan totalizador. La sensación de un ciclo cumplido: Nathan fue a Brooklyn a dejarse morir, y encontró la vida por avatares del destino, avatares que le llevaron a estar justo en el lugar y momentos no adecuados en los momentos duros del 11-S. Por supuesto solo avanza el dolor que experimentaron después, pero la obra termina en el éxtasis, en el punto culminante de la felicidad personal, en la plenitud del mayor sentimiento positivo que pueda experimentar el ser humano. Lo posterior se insinúa, se advierte al lector, que toda felicidad, por muy intensa que sea, es pasajera.

 

 



[1] Brooklyn Follies.- Paul Auster, Ed. Anagrama, 2006, en col. 2009.


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