Lunes, 02 de junio de 2008
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SÓCRATES Y LOS SOCRÁTICOS MENORES

1.    Sócrates y la fundación de la filosofía moral occidental

            La vida de Sócrates y la cuestión socrática ( el problema de las fuentes)

Nació en Atenas en el 470/469 AC y murió 399 AC, condenado a muerte por impiedad. Enseñó en lugares públicos como una especie de predicador laico, ejercía fascinación entre quienes lo frecuentaban, lo que le valió notables aversiones y enemistades.

Dos fases: la fase física ( sobre todo lo que aprendió de Arquelao) y la fase humanística, en que combatió a la sofística). Sobre esta ultima, existe el problema de las fuentes toda vez que como nada dejó escrito y su modo de enseñar era puramente oral, resulta muy difícil determinar qué de lo que ha trascendido pertenece efectivamente a Sócrates y qué corresponde a replanteamientos y reelaboraciones que formula Platón. Jenofonte presenta en sus escritos a un hombre muy superficial y en ocasiones grotesco y zafio. Aristóteles al parecer es más ecuánime, pero él no llegó a conocerlo en persona, y dado la importancia que adquiría su modo de enseñar, no parece fuente demasiado de fiar.

La tesis de la imposibilidad de reconstruir la figura histórica y el auténtico pensamiento Socrático è crisis. Hoy en día se baraja el criterio de perspectiva del antes y del después de Sócrates:

SE constata: a partir del momento en que Sócrates actúa en Atenas, la literatura y la filosofía particularmente experimentan una serie de novedades de alcance considerable, que más tarde figurarían como adquisiciones irreversibles y puntos de referencia constantes.

Se constata: que las fuentes de que disponemos sobre la figura y el pensamiento de Sócrates, CONCUERDAN en atribuir a Sócrates la autoría de tales novedades, de modo explícito o implícito. è alto grado de probabilidades podremos referir a Sócrates aquellas doctrinas que la cultura griega recibe a partir del momento en que Sócrates actúa en Atenas.

            El descubrimiento de la esencia del hombre ( el hombre es su “psyche”)

 

Después, Sócrates centró definitivamente su interés en la problemática del hombre ( segunda fase socrática).

Es sabio quien tiene la sabiduría humana: aquella que puede tener el hombre sobre el hombre.

El hombre es su alma, puesto que su alma es precisamente aquello que lo distingue de manera específica de cualquier otra cosa. Entiende por alma nuestra razón y la sede de nuestra actividad pensante y ética.

El alma de Sócrates es el yo consciente, la conciencia y la personalidad intelectual y moral.

Cuidar de sí mismo significa cuidar la propia alma: la tarea suprema del educador.

Razonamiento: uno es el instrumento del cual nos valemos y otro es el sujeto que se vale de dicho instrumento. ¿Qué es el hombre? No es su cuerpo, sino aquello que se sirve del cuerpo: la psyché, el alma.

 

            El nuevo significado de “virtud” y la nueva tabla de valores

Virtud: areté, aquella actividad y modo de ser que perfecciona a cada cosa, haciéndola ser aquello que debe ser. La virtud del hombre es lo que hace que el alma sea como debe ser, de acuerdo con su naturaleza, buena y perfecta. En esto consiste la virtud: es la ciencia o conocimiento, mientras que el vicio es la ignorancia.

Nuevos valores. Los verdaderos no son aquellos ligados a cosas exteriores (riqueza, poder o fama, ni a la belleza), sino exclusivamente los valores del alma que se hallan todos incluidos en el conocimiento. Los valores tradicionales por sí mismo carecen de valor, y lo toman en función del uso que de ellos haga el alma del hombre.

 

            Las paradojas de la ética socrática.

Dos consecuencias:

Ø      La virtud es ciencia (conocimiento) y el vicio, ignorancia.

o       Carga sintética. Sócrates trata de someter la vida humana y sus valores al dominio de la razón.

o       Puesto que la naturaleza misma del hombre es su alma y las virtudes son aquello que perfecciona y actualiza plenamente la naturaleza del hombre è las virtudes resultan ser una forma de ciencia y del conocimiento, dado que ambas son lo que perfecciona el alma y la razón.

Ø      Nadie peca voluntariamente y quien hace el mal lo hace por ignorancia del bien. Las motivaciones que se hallan aquí son más complejas. El hombre por su propia naturaleza busca siempre su propio bien y cuando hace el mal lo hace en realidad por obtener beneficio de ello.

Estas dos proposiciones resumen el “intelectualismo socrático”: el bien moral se encuentra reducido a un hecho de conocimiento.

Sócrates acierta cuando afirma que la condición necesaria para hacer el bien consiste en el conocimiento, pero yerra cuando considera que, además de condición necesaria, es condición suficiente. è Exceso de racionalismo. Porque para hacer el bien se requiere también el concurso de la voluntad, potencia poco estudiada por los griegos. El pecado se reducirá en Sócrates a un error de cálculo, ignorancia del verdadero bien.

            El descubrimiento socrático del concepto de libertad.

La manifestación más significativa de la excelencia de la psyche o razón humana reside en lo definido por Sócrates como “autodominio” (enkrateia): dominio de uno mismo durante los estados de placer, de dolor y de cansancio, sometido a presión de las pasiones y de los impulsos. Significa el dominio de la propia animalidad mediante la propia racionalidad: el alma se convierte en señora del cuerpo. Identidad de libertad con autodominio racional. El hombre verdaderamente libre es el que sabe dominar sus instintos y esclavo el que no los sabe dominar.

Vinculado con éste, está el concepto de autarquía, es decir autonomía, que acerca en grados el hombre al dios en el sentido de que éste es un ser que no necesita nada para poder ser. Lo que más se aproxima a este estado es la autarquía: necesitar lo menos posible.

Nuevo héroe: hombre que sabe vencer a los enemigos interiores.

 

            El nuevo concepto de felicidad

En griego: eudaimonia (originariamente significaba haberle tocado a uno en suerte un demonio guardián bueno y favorable, que garantizaba destino diáfano, vida próspera.

El discurso socrático profundiza. La felicidad viene sólo del alma, porque ésta y sólo ésta es la esencia del hombre. El alma es feliz cuando está ordenada, es decir cuado es virtuosa.

Sócrates creyó con firmeza que la virtud logra su auténtico premio en sí misma, de manera intrínseca, es decir, esencial, y que vale la pena ser virtuoso, porque la virtud en sí misma es ya un fin. è el hombre puede ser feliz en esta vida, cualesquiera que sean las circunstancia en que le toque vivir y cualquiera que sea su destino en el más allá. El hombre es el verdadero artífice de su propia felicidad o infelicidad.

 

            La revolución de la “no violencia”.

La verdadera arma de la que dispone el hombre es su razón y la persuasión. Si al hacer uso de la razón el hombre no logra sus objetivos mediante la persuasión, debe resignarse, porque la violencia es en sí misma algo impío.

Con la vida y la muerte de Sócrates, la noción de la revolución o violenta además de teorizada explícitamente, quedó verificada en la práctica.

 

            La teología socrática

Noción de Dios: concepción que filósofos naturalistas habían preparado ( Anaxágoras y Diógenes de Apolonia) Dios – Inteligencia ordenadora.

Jenofonte nos da a este respecto más informaciones que Platón, e sus Memorables, donde aparece la que es considerada la primera prueba racional de la existencia de Dios.

Ø      Aquello que no es mero fruto del azar, sino que se ha constituido para lograr un objetivo y un fin, postula una inteligencia que lo haya producido ex profeso.

Ø      En contra de este argumento cabría objetar que, si bien los artífices de esta tierra aparecen junto a sus obras, esta Inteligencia no se ve. Ahora bien, tampoco nuestra alma (inteligencia) se ve, y no obstante, nadie se atreverá a afirmar, que no existe, y que hacemos todo por puro azar (sin inteligencia).

Ø      Es posible establecer sobre la base de los privilegios que posee el hombre respecto del resto de los seres, que el artífice divino se ha cuidado del hombre de una forma totalmente peculiar.

El argumento ira en torno a este núcleo central: el mundo y el hombre están constituidos de un modo tal que sólo una causa adecuada puede dar razón de ellos.

El Dios de Sócrates es actividad ordenadora y providencia, una Providencia que se ocupa del mundo y de los hombres en general, y también del hombre virtuoso en particular. Sentencia Reale que este tipo de Providencia aparecerá únicamente en el pensamiento cristiano.

 

            El “daimonion” socrático.

La voz divina que le prohibía determinadas cosas: él la creía como una especie de privilegio que lo salvó más de una vez de los peligros o de experiencias negativas.

Ø      El daimonion, nada que ver con el ámbito de las verdades filosóficas: los principios filosóficos extraen su validez del logosy no de una revelación divina.

Ø      No relacionó con el daimonion su opción moral de fondo, que sin embargo consideraba procedente de una orden divina.

Se trata pues de un hecho que se relaciona con el INDIVIDUO Sócrates y con los acontecimientos particulares de su existencia. Algo que corresponde a la personalidad excepcional de Sócrates, en el mismo plano que aquellos momentos de concentración intensísima, bastante próximos al éxtasis místico.

 

            El método dialéctico de Sócrates y su finalidad

Los fines del método socrático son básicamente de naturaleza ética y educativa, y solo secundaria y mediatamente de naturaleza lógica y gnoseológica.

El diálogo con Sócrates llevaba a un examen del alma y a un dar cuenta de la propia vida, a un examen moral. Precisamente en este tener que dar cuenta de la vida propia, que era el objetivo específico del método dialéctico, haya la razón que le costó la vida.

Definida la finalidad del método socrático, pasa Reale ahora a describir su estructura. La dialéctica de Sócrates coincide con el dialogar mismo (diálogos) de Sócrates.

            El “no saber” socrático

Se ha llegado a ver en él el comienzo del escepticismo. Es en realidad un planteamiento de ruptura

Ø      Con respecto al saber de lo naturalistas è vacío.

Ø      Con respecto al saber de los sofistas è simple sabihondez.

Ø      Con respecto al saber de los políticos y de los cultivadores de las diversas artes è casi siempre se revelaba como algo inconsistente y acrítico.

Ø      Más todavía: si se pone la  actitud del no saber del hombre con respecto al saber de Dios.

Cuando se lo compara con la magnitud de este saber divino, el saber humano aparece en toda su fragilidad y toda su pequeñez. Desde esta perspectiva, la propia sabiduría humana socrática resulta un “no saber”. La contraposición entre el saber divino y el saber humano è antítesis predilecta de la sabiduría griega de la época anterior a Sócrates y este vuelve a reafirmarla.

 

            La ironía socrática

Significa “simulación”. En nuestro caso específico indica el juego bromista, múltiple y diverso, de las ficciones y estratagemas utilizadas por Sócrates para obligar a su interlocutor a dar razón de sí mismo.

Sócrates fingía adoptar como propios los métodos de su interlocutor (sobre todo si éste era hombre culto). A continuación se dedicaba al juego de exagerarlos hasta la caricatura, para después invertirlos con la lógica peculiar de dichos métodos, de forma que patentizara la contradicción. Por debajo de esta estrategia estaba disfrazado Sócrates con el “no saber, la ignorancia.

 

            La refutación y la mayéutica socráticas

La refutación (elenchos), fase durante la cual Sócrates llevaba al interlocutor a reconocer su propia ignorancia. Obligaba a devenir el tema, profundizaba de distintas maneras en la definición ofrecida, explicitando, subrayando las carencias y las contradicciones; exhortaba a intentar una nueva definición y la criticaba y la refutaba; continuaba actuando de este modo hasta llegar al momento en que el interlocutor se declaraba ignorante.

A los sabihondos o mediocres la discusión les irritaba. En los mejores, la refutación servía para purificar de las falsas certidumbres, para purificar de la ignorancia

La mayéutica (obstetricia), segunda etapa del método dialéctico. Al igual que la mujer que está embarazada necesita de la comadrona para dar a luz, también el discípulo que tiene el alma encinta por la verdad requiere una especie de comadrona espiritual, que ayude a que la verdad  salga a la luz, y en esto consiste la mayéutica socrática.

 

            Sócrates y la fundación de la lógica.

Se ha mantenido durante muco tiempo, que Sócrates, a través de su método, descubrió los principios fundamentales de la lógica occidental, el concepto, la inducción, y la técnica del razonamiento. Pero hay que ser cautelosos. Sócrates desencadenó el proceso, eso dice Reale, pero no lo realizó él mismo de un modo sistemático y reflexivo. Abrió el camino para el descubrimiento del concepto y de la definición. Sócrates mismos aplicó procedimientos de inducción y de desarrollo lógico, era una formidable mente lógica, pero su elaboración en el plano técnico le correspondería a Aristóteles (Analíticos y Tópicos).

            Conclusiones generales

Reale dice que el saber socrático no es algo vacío, pero es cierto que su discurso deja la impresión en ciertos momentos de que se está evadiendo o que se queda bloqueado en medio del camino (¿alude a los tratados aporéticos de Platón?) En lo formal, el discurso socrático sólo tenía sentido en boca de Sócrates, respaldado por su personalidad.

La ilimitada confianza socrática en el saber se ve conmocionada por los resultados de la mayéutica. El logos socráticos no está en condiciones de hacer que todas las almas den a luz, sino sólo aquellas que están encintas: el logos y el instrumentos dialógico que se basa por completo en el logos no son suficientes para producir la verdad o, por lo menos, para lograr que se la reconozca y que se viva de acuerdo a esa verdad. En realidad el origen de esta dificultad es el mismo que presenta la conducta del hombre que ve y conoce lo que es mejor, y no obstante, hace lo peor.

La última aporía: presentó su mensaje a los atenienses y lo confinó en los estrechos límites dela polis, no dirigido a todos los griegos ni en sentido ecuménico. No cayó en la cuenta de la universalidad de su mensaje.

Reale compara a Sócrates con un Hermes bifronte: por un lado su no saber parece resignarse a la negación de la ciencia y por el otro, parecería consistir en una vía de acceso a una auténtica ciencia superior. Por un lado su mensaje puede ser interpretado como simple protréptica moral, y por el otro, como apertura hacia los hallazgos de la metafísica platónica. Su dialéctica puede parecer incluso sofística y erística, y también, como base de la lógica científica. Por una parte el mensaje aparece circunscrito a las murallas de la polis, y por otra, se abre con dimensión cosmopolita al mundo.


Tags: CEBRERO, Reale-Antiseri, Cuestionario, temas, Sócrates, filosofía

Comentarios
Publicado por Curunir
Martes, 03 de junio de 2008 | 18:31
Pido disculpas por los errores de "imprenta", pero parece que el cuerpo textual no es compatible con términos en griego.
Lo lamento.
:y)
Publicado por Invitado
Sábado, 21 de marzo de 2009 | 17:19
que porqueria
Publicado por Invitado
Sábado, 15 de agosto de 2009 | 14:24
de verdad que la filosofia de socrates me ayudo mucho aterminar mi estudio :) gracias por la informacion
Publicado por JOSE
Martes, 29 de septiembre de 2009 | 1:17
LA VERDAD E SQUE LA LA FILOFIA DE LA MORAL NO ESXISTE YA QUE LA MORAL ES ROPIA Y NO DE LA SOCIEDAD A SI QUE SI ENVERAD QUIERE TENER MORAL PREOCUPENSE POR SU EDUCACION Y POR SU PIAS .
Publicado por Jhoel
Martes, 27 de abril de 2010 | 19:53
toda la etica moral y virtud nace de Dios
Publicado por fla
Martes, 18 de mayo de 2010 | 18:01
la palabra el psijè
Publicado por Invitado
Jueves, 24 de junio de 2010 | 5:10

buenisima informacion, me ayudaste a completar mi ensayo... gracias :)

Publicado por Invitado
Viernes, 22 de octubre de 2010 | 15:25
socrates me a ayudado muxo en lo q es de mi cole con sus sabiduria e inteligensia espectacular (*_*) super...... yeye
Publicado por Albatros0714
Sábado, 01 de octubre de 2011 | 8:12

felicidades es verdaderamente un texto muy elocuente a una breve reseña de la infinita sabiduria que Socrates nos ha podido dejar, tantos y tantos detalles y en particular cosas para analizar y enfatizar qe nada tienen que ver las epocas entre si, sin embargo la similitud de eventos como en el ambito politico y en especial el personal, si lo analizamos con detenimiento, gracias por compartir este fantastico pasaje Socratico..felicidades por que por fin encuentro algo culto en la web..jejejeje  

Publicado por Invitado
Lunes, 19 de marzo de 2012 | 18:32

He leido el articulo y felicito a su autor; por otro lado, me llama la atencion el titulo o la frase el rastro del onagro 

Publicado por Invitado
Lunes, 01 de octubre de 2012 | 5:14

saque la caga de propaganda... molesta...

Publicado por Invitado
Lunes, 12 de noviembre de 2012 | 22:30

Excelente, felicitaciones.