“En el estado de naturaleza no hay que estimar lo justo o lo injusto por las acciones, sino por el propósito y la intención de los agentes. Lo que se hace por necesidad o por deseo de paz o por la propia conservación, está bien hecho. Si no es así, todo daño inferido a un hombre es una violación de la ley natural o una ofensa a Dios”.
THOMAS HOBBES “De Cive”, Cap. III, pgf 27 (nota pie)