Jueves, 20 de marzo de 2008
Publicado por legolola @ 20:36  | Resumen
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Libro IV

Capitulo I

Adimanto interviene a continuación para objetar a Sócrates el hecho comprobado de que  los guardianes parecen destinados a la infelicidad quedando su misión reducida  a ser auxiliares a sueldo y que no tienen otro cometido sino el de guardarla. Sócrates replica que el fin de los guardianes no consiste en procurarse felicidad, pues ,  de ser así , dejarían de ser guardianes y llevarían a la ciudad a la ruina.  El secreto de todo consiste en participar de la felicidad de cuantos son guardados, y que a la vez participan de esta felicidad gracias a la seguridad que sus guardadores les proporcionan. Todo queda , pues en todos los estatus sociales,  en una participación armónica de la felicidad que se encuentra en la Naturaleza.

Capitulo II

Se examina a continuación las circunstancias principales que corrompen a los artesanos y le llenan se maldad: la pobreza y la riqueza. La última porque acaba por hacer inútil  el ejercicio de la labor y la primera porque impide al artesano adquirir los objetos necesarios para ejecutar su labor, por ambos motivos . pues tanto la riqueza como la pobreza, envilecen las artes y degeneran los artesanos.. Estas cuestiones son prioritarias a la hora de vigilar su entrada enl a ciudad. Luego viene un farragoso diálogo acerca de la guerra entre ciudad rica y cómo la ciudad ideal puede en caso de conquista hacerse de los territorios y riquezas conquistadas , lo que conduce a definir los límites de la ciudad ideal.

Capitulo III

Los guardianes procurarán por todos los medios que la ciudad no parezca pequeña ni grande, sino que sea una y suficiente para todos. Cada ciudadano debe aplicarse a su trabajo  a fin de ser uno y no plural,  sólo así la ciudad conservará su unidad y no encerrará en sí misma muchas otras. Tales cuestiones no parecen alcanzar importancia a los ojos de Adimanto, a lo que Sócrates replica que ha de predominar lo práctico a lo accesorio, la suficiencia  a la grandeza. Esto lleva de nuevo a la educación de los niños, que ha de perseguir el comedimiento de los ciudadanos. La vigilancia de que esta educación no se corrompa, es tarea primordial de los guardianes. Finaliza con una frase de ----: no se puede modificar las reglas musicales sin alterar a la vez las más grandes leyes políticas.

Capitulo IV

El objeto de guardia , establecido en la música. Lo primero que aprenderán los jóvenes en sus juegos es a aceptar unas normas , y estas normas no se establecen por leyes sino por la costumbre . Las primeras normas a aprender serán las reglas de urbanidad y de consideración y respeto para con sus mayores. Por lo mismo,  no parecería justo establecer leyes que rigieran el mercado, sus comercios , contratos, injurias , ultrajes, tributos, tráfico ( es decir todo lo que en la actualidad recoge el código civil ), Adimanto responde :  no parece juesto prescribir esto a los hombres íntegros, porque ellos mismo encontrarán fácilmente la mayor parte de las leyes que convenga dictar. A condición de guardar las normas esenciales de convivencia, sino pasarían la vida   dictando y rectificando leyes igual que enfermos mal avenidos a dar de lado régimen perjudiciales.  Ningún progreso alcanzarán sino el empeoramiento de las enfermedades .

Capitulo V

            No queda pues la tarea de legislar este tipo de causas, sobre todo en ciudades mal gobernadas, pues éstas incidirán en el error de perseverar en sus errores manteniendo una constitución errónea.  No hay pues que legislar civilmente. Ni que legislar tampoco en las grandes y trascendentes empresas, pues en el terreno religioso, las normas vienen dadas por Apolo , el dios Délfico, ( consejero en nuestra patria de todos los hombres a los que gobierna sentado sobre el ombligo de la tierra y en el centro  del mundo).

Capitulo VI

Queda , pues  fundada  la ciudad . Sobre esta maqueta iníciase  o se retoma , la discusión y búsqueda de la justicia o injusticia , sus diferencias y conveniencia , a  la vista tal vez de los hombres y de los dioses. Para eso, le ordena a su interlocutor y a sus hermanos , junto con Polemarco a que indaguen. A lo que se niega Glaucón recordándole la promesa de Sócrates de ser él el indagador.  Esta invitación de Sócrates es un recurso retórico de Platón para resaltar aún más el carácter trascendente  de la discusión y engrandecer intelectual y moralmente la figura de su maestro a quien hace portavoz de sus propias ideas.

Sócrates pide ayuda en la discusión , y manifiesta que  si la ciudad fundada es realmente buena, se dará en ella como características dominantes, la prudencia , el valor, la templanza y la justicia. Tras varios escarceos dialécticos, se encuentra la justicia  en los guardianes perfectos   por poseer la ciencia que solo poseen unos ciudadanos capaces de resolver sobre cosas que afecten en general a la ciudad entera, tratando de que ésta mantenga las mejores relaciones posibles no sólo consigo misma, sino con las demás ciudades . La ciudad podrá ser denominada prudente en orden a estos ciudadanos que son escasos en comparación con el resto de habitantes, por ser esta clase la que  preside y gobierna.

Capitulo VII

Se busca ahora la consideración del valor y la parte de la ciudad donde se halla è ciudad el nombre de valerosa. El valor es una especie  de conservación , el valor es garantía de su consecución. Esta ------ se ejemplifica  por la lana teñida bien por los tintoreros, cuyo tinte es indeleble. Aplicando este símil a los soldados y guardianes y comparando este tinte indeleble con la educación recibida por estos ciudadanos  por medio de la música y la gimnasia , la virtud permanecerá , se consevará indeleble por más que intenten desteñirla otras tentaciones. Esta fuerza de conservación a todo evento de la opinión recta acerca de las mismas cosas, es decir de las que hay que temer y las que no,  dice Sócrates – le llamo yo valor. Y adelanta, sin entrar en pormenores, que se trata de una virtud política , Y que puede ser llamada valerosa contando con pocos de sus ciudadanos que posean valor.

Capitulo VIII

Le  toca el turno a la templanza, que es definida por Sócrates como   un cierto orden y continencia de los placeres y los deseos… del dominio de sí mismos. Se parece a una cierta armonía . Se objeta que quien puede dominarse a sí mismo puede al mismo tiempo ser esclavo de sí mismo  en función de que predomine en su alma una tendencia hacia las buenas costumbre en primer caso y hacia el desarreglo en el segundo.

Capitulo IX

Si  se traspone este concepto a la ciudad podrá decirse que  en la  proporción dada de ciudadanos cuya perfecta educación les conduzcan a dominio de sí mismos, podrá hablarse de una ciudad templada o --------. Esta armonía que podrá darse en un individuo, puede darse en la ciudad que haga coincidente las opiniones tanto en los gobernates como gobernados respecto a los hombres que deben mandar, residiendo esta templanza en ambos. Así como el valor y la prudencia, que residen en una parte de la ciudad, les hacen a toda ella valerosa y prudente , la templanza en cambio no procede de la misma manera, sino que se derrama naturalmente por todos los ciudadanos consiguiendo que canten al unísono, los más débiles ,los más fuertes y los de en medio. Una especie de acuerdo ( armonía) establecido entre lo inferior y lo superior por naturaleza en relación con la parte que debe gobernar.

Después de un prolegómeno trivial  se anuncia el tema de la justicia,  la cual parece cercana y sobre la guerra , al parecer , según Sócrates , se lleva buena parte del tiempo hablando.

Capitulo X

La justicia consiste en hacer cada uno lo suyo. Tras esta declaración , sigue la arguementación:

1) la justicia viene a ser la garantía o fuerza de permanencia de las otras tres virtudes descritas.

2)Pero al mismo tiempo, se presenta como virtud contrapuesta a los otras tres porla hegemonía de su esencia.

3) Esta rivalidad, tensa , hace que la ciudad  perfecta.

El fin de los gobernantes a la hora de administrar la justicia o impartirla deberá ser pues ,  procurar el que nadie posea lo que no es suyo ni se vea privado de lo que le pertenece. Caso de permitirse la intromisión de sus ciudadanos en las cosas de otros sería cometer injusticia: la confusión y el intercambio mutuo( servicios , instrumentos y autoridad) de estas tres clases constituyen el mayor daño que puede inferirse a la ciudad y con razón deberían ser calificados de verdadero crimen.  No hay pues , mayor crimen para una ciudad que el cometer injusticia contra ella.

Capitulo XI

Se traspasa esta cualidad social al ámbito individual, y se analizan y aplican las conclusiones anteriores sobre un solo individuo. Esta prueba es necesaria que se cumpla, para validar la premisa anterior sobre la justicia social. Aplicando el criterio de semejanza,  el hombre justo no diferirá  de la ciudad justa en lo concerniente a la idea de justicia. El primer escollo consiste en hallar en el Individuo la existencia de las tres virtudes precisas para confrontar con la justicia que se han hallado en las ciudades,  teniendo en cuenta que las características de cualquier ciudad la aportan las conductas individuales y conjuntadas de los ciudadanos de donde se desprende que en cada ciudadano deben darse aisladamente la tres virtudes atesoradas para las ciudades.

Capitulo XII

Se prepara una discusión acerca de dos cosas contradictorias en apariencia, ejemplificándose sobre el movimiento. De una cosa no puede decirse que esta quieta y en movimiento simultáneamente, pero si una persona gira sobre un punto , podrá matizarse que esta quieta en relación con la línea recta y en movimiento en relación a la curva . No nos llenara de estupor ni nos persuadirá de que hay algo capaz de sufrir, ser o hacer cosas contrarias, al mismo tiempo y con relación a lo mismo.

Capitulo XIII

Se plantea la dualidad de contrarios, tanto en los dioses como en las creencias, con respecto a las cosas que pretenden, desean o persiguen tomadas en sí mismas.

Capitulo XIV

Se analizan los deseos del alma y se los enfrenta con las fuerzas capaces de contenerlos. La sed empuja a la bebida; pero aún  hay quienes con sed renuncian a beber. Ese último impulso  es más poderoso que el primero . Este nace de las razón , en tanto que aquel , de los padecimientos y enfermedades. Existe, pues el principio racional del alma, el principio virtuoso , el deseo, que arrastra y absorbe los demás apetitos lo irracional concupiscible , añadiendo el tercer principio de la cólera, como  cualidad que combate a veces con los apetitos como si fuese algo distinto de ellos.

Capitulo XV

A través de unas disertaciones que contraponen la cólera a los instintos concupiscibles , en  cuanto que actúa en ocasiones frente a ellas, sobre todo cuando se comprueba que ejercen sobre ella injusticia y que así mismo, la cólera se opone a veces a al razón, ejem , los niños al nacer están llenos de cólera y los hombres por ella poseídos actúan  a veces de forma irracional, se llega a considerar en el alma del hombre tres principios el concupiscible , el racional ,  y el que corresponde a la cólera: irascible, distinto entre sí.

Capitulo XVI

Se  ha puesto de manifiesto que en el alma individual se encuentran los mismos principios en igual número que en la ciudad. Todo se va en analizar y concluir de que manera se cumplen en el individuo estos tres principios. Parece incontestable el hecho de que el principio de racionalidad se constituya en el centro rector  y se dirá de cada individuo que es prudente en la medida que se le vea  usar  de lo racional y valeroso,  en la medida que controle racionalmente el impulso irascible, pues todos  los principios ha de cumplir los criterios de justicia si se quiere individuos sanos y buenos ciudadanos, Por lo mismo, y como consecuenda de estas dos en un individuo, llegará la templanza en los apetitos,  por la misma razón que se decía de una ciudad intemperante la que se abandonaba a los apetitos y era incapaz de controlarse. No puede existir la templanza en un individuo imprudente y cobarde, así como la intemperancia en el individuo es síntoma de imprudencia y cobardía. Se parte de la idea consistente en que la justicia es inmanente en cada una de estas tres virtudes, las cuales conjuntamente ejercidas dan la idea de justicia en sí. Un hombre educado en el principio de racionalidad al cual gobiernan conjuntamente los demás principios, será incapaz de robar, defraudar , blasfemar, cometer adulterio y faltar a los juramentos. Los hombre pues de la ciudad ideal , educados en los principios de racionalidad y valor, están realmente regidos por cierto principio de justicia  descrita como virtud.

Capitulo XVII

¿En qué sentido debe entenderse la justicia dentro de cada individuo? Respecto a su acción interna …que no permita que ninguna de las parte del alma haga lo que no le compete ni que se entremeta en cosas propias de otros linajes, sino que ordenando debidamente lo que corresponde , se rija a si misma y se hace su mejor amiga al establer el acuerdo entre sus tres elementos,… con armonía.

Se ha dado además que con la ciudad justa , con el hombre justo.

Capitulo XVIII

Examen  de la injusticia : subinversión de esos tres principios, injerencia indiscreta  en cuanto no les corresponde y la sedición de una parte del alma contra la totalidad de ella con objeto de usurpar el mando que no le compete. Esta perturbación  es llamada , injusticia, intemperancia, cobardía e ignorancia : en una palabra, maldad total.

Se compara la justicia a la salud y la injusticia a la enfermedad y se considera  ala primera virtud y a la segunda vicio. La justicia nos conduce a hacer cosas buenas = virtud, la injusticia a cosas malas= vicio.

Capitulo XIX

Concluir  con al conducta a seguir el mismo Glaucón lo tiene fácil ,  lo conveniente es mantenerse en la virtud, o sea, en la justicia.

 Sócrates plantea el asunto final, que consiste en el modo como debe conducirse la ciudad y el individuo. La forma de la virtud es única, mientras que la del vicio es innumerable ,  y que los modos del alma guardan justa relación con los modos de gobierno, los cuales son cinco siendo una la forma de gobierno que ha ocupado el libro actual dividida en dos modalidades: la monarquía , o el gobierno de un hombre solo que sobresale entre los demás gobernantes; la aristocracia, si son muchos.



Tags: Platón, resumen, blogs

Comentarios
Publicado por Curunir
Domingo, 23 de marzo de 2008 | 19:57
eSTUPENDO RESUMEN, LEGOLOLA
Publicado por Invitado
Lunes, 07 de diciembre de 2009 | 11:46
Yo lo que quiero es una definicion justa de ciudad no parafadas
Publicado por Invitado
Sábado, 21 de agosto de 2010 | 17:31

Muchísimas gracias, me está sirviendo para elavorar comentarios filosóficos con total comprensión

Publicado por Invitado
Sábado, 21 de agosto de 2010 | 19:10

Muchísimas gracias, me está sirviendo para elavorar comentarios filosóficos con total comprensión

Publicado por Invitado
Viernes, 18 de noviembre de 2011 | 0:15

eres el amo viva la filosofía loko

Publicado por Invitado
Jueves, 16 de febrero de 2012 | 2:39

es un trabajo muy bueno, que estas haciendo un analisis muy completo, te felicito!