Lunes, 07 de enero de 2008
Publicado por Curunir @ 13:25  | Resumen
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LIBRO III

TEORÍA GENERAL DE LAS CONSTITUCIONES A PARTIR DE UN ANÁLISIS DE LOS CONCEPTOS DE CIUDAD Y CIUDADANO

Definición de ciudadano
En un primer tiento, Aristóteles afirma que el rasgo que mejor define al ciudadano es el de ser partícipe de las funciones judiciales y del gobierno. Y referido a las magistraturas, que clasifica en limitadas en su duración e indefinidas, el ciudadano es aquel que participa de las últimas.
El ciudadano no puede ser clasificado de forma universal, sino atendiendo al régimen político en que desarrolla su actividad, siendo uno anterior (perfecto) y otro posterior ( degenerados). El ciudadano, forzosamente distinto en cada régimen.
Ante este problema impuesto por la realidad, Aristóteles añade una corrección a su definición ( en correspondencia con la calidad de las magistraturas). Y define al ciudadano: a quien tiene la posibilidad de participar en la función deliberativa o judicial de su respectiva ciudad. Y llama ciudad al conjunto de tales ciudadanos suficientes para vivir con autarquía.

Definición de la ciudadanía: el criterio del nacimiento.

En el campo práctico se define al ciudadano como el nacido de dos padres ciudadanos y uno de uno solo (padre o madre). Remontándose el criterio del nacimiento: ciudadanos fueron los fundadores o primeros habitantes de la ciudad.
También repasa Aristóteles la posibilidad de adquirir la ciudadanía mediante una revolución ( la de Clístenes con los metecos en Atenas). Aplicando el criterio de lo justo e injusto, y puesto que se ha de considerar que existen gobiernos injustos, y que aunque injustamente están gobernados, concluye que hay que denominar a estos productos de revolución como ciudadanos.

Definición de la ciudad – estado. Su perennidad.

Una ciudad es una, no atendiendo al tamaño ni al hecho de encontrarse amurallada, sino cuando se desarrolla en ella una cierta comunidad de ciudadanos en un régimen; la ciudad es a misma, una, atendiendo a su régimen, y es posible llamarla con nombre distinto o el mismo ya sean los que la habitan los mismos hombres, ya otros completamente distintos.

La virtud del buen ciudadano y la virtud del hombre de bien
La virtud del ciudadano está relacionada forzosamente con el régimen, habiendo varias formas de régimen, no puede haber una única virtud perfecta del bien ciudadano. En esto se diferencia el hombre de bien, que lo es conforme con una virtud perfecta . Por lo que concluye que se puede ser buen ciudadano sin poseer la virtud por la cual el hombre es bueno.
Pero como el interés de Aristóteles es intentar casar ambos conceptos de manera que el hombre ético se acerque lo más posible al hombre político, aborda el problema enfocándolo desde la perspectiva del régimen mejor, llegando a la conclusión de que no son las mismas virtudes las que siendo ciudadanos deben ejercer los gobernantes y los gobernados. Deja para los primeros la consideración del hombre ético: cuya virtud peculiar es la prudencia, lo cual permite conocer el gobierno de los hombres libres bajo dos aspectos a la vez. Las demás virtudes analizadas en la ética son compartidas tanto por gobernantes como por gobernados, y deja para los gobernados exclusivamente la opinión verdadera.

La ciudadanía de los artesanos

Se pregunta Aristóteles si a los artesanos, como trabajadores manuales se les puede considerar ciudadanos y toma como punto de partida una enrevesada declaración: no hay que considerar ciudadanos a todos aquellos sin los cuales no podría existir la ciudad. La ciudad más perfecta no hará ciudadano al trabajador. ¿Por qué? Porque el ciudadano ha de estar exento de trabajos necesarios para poder deliberar en magistraturas políticas y judiciales. Pasando revista a varios regímenes, resume que hay varias clases de ciudadanos y que se llama principalmente ciudadano al que participa de honores públicos. El criterio de virtud ciudadana, pues, cambia de un régimen a otro.
Pluralidad de regímenes y de forma de autoridad. El fin de la ciudad.

Aristóteles define a un régimen político como una adecuación de las diversas magistraturas de la ciudad, especialmente de la que tiene el poder soberano.
Soberano: el gobierno de la ciudad, y ese gobierno es el régimen.
Siguiendo en sentido teleológico: Aristóteles investiga a partir del examen de varias constituciones, cual es el fin, la finalidad de la ciudad y cuántas son las formas de gobierno y a la comunidad de vida. Parte de la consideración de que el hombre “es por naturaleza un animal político, y por eso, aún sin tener necesidad de ayuda recíproca, los hombres tienen a la convivencia”. También une la utilidad común, el bienestar, y también se unen lo hombres por el mero vivir, porque la mayoría de los hombres soportan muchos sufrimientos por su vivo deseo de vivir, como si en el vivir hubiera cierta felicidad y dulzura natural.
Las clases de autoridad: la del amo ejercida sobre el esclavo, el gobierno de los hijos y de toda la casa (doméstico), magistraturas políticas ( constituidas sobre la igualdad y la semejanza) por turnos.
Concluye: todos los regímenes que atienden al bien común son rectos; cuantos atienden al interés personal de los gobernantes, son defectuosos (desviados).

Clasificación de los regímenes. Regímenes rectos y regímenes desviados.

Examina primero los rectos porque definidos éstos resultan claras las desviaciones.
Atendiendo a la cantidad de personas que ejercen el mando los hay unipersonales y pluripersonales.
Los rectos, miran al interés común.
• Monarquía: unipersonal
• Aristocracia: unos pocos (los mejores o los que proponen las mejores cosas para la ciudad)
• República: la mayor parte gobierna atendiendo al interés común (nombre de todos los regímenes).
Las desviaciones:
• Tiranía: procede de la monarquía cuando atiende al interés del monarca.
• Oligarquía: procede de la aristocracia, cuando atiende al interés de los ricos.
• Democracia: procede de la república, cuando atiende al interés de los pobres.
Naturaleza de la oligarquía y de la democracia.
La oligarquía se da cuando los que tiene la riqueza son dueños y soberanos del régimen.
La democracia cuando son soberanos los pobres.
Siendo hecho consumado que en todas partes los ricos son pocos y los pobres muchos: lo que diferencia la democracia de la oligarquía entre sí es la pobreza y la riqueza.

El fin verdadero de la ciudad-estado: la virtud y la felicidad.

Para la ciudad que verdaderamente sea considerada tal, debe ser objeto de preocupación la virtud, si no la comunidad se reduce a alianza militar y la ley resulta un convenio, una garantía de derechos de unos y otros, pero incapaz de hacer a los ciudadanos buenos y justos.
Examinar el régimen mejor. Aristóteles concluye que la ciudad no es una comunidad de lugar para impedir injusticias recíprocas y con vistas al intercambio, sino una comunidad de casas y de familias para vivir bien , con el fin de conseguir una vida perfecta y autárquica. Imposible si no habitan en un mismo lugar y no se vinculan los habitantes entre ellos  amistad. El fin de la ciudad es la vida buena, las buenas acciones y no la mera convivencia.


Lo que debe ser soberano en la ciudad. Diferentes soluciones

El que debe ejercer la soberanía.
De todos modos, es malo que sea un hombre y no la ley quien ejerza la soberanía (afectado de pasiones).
Si la ley es oligárquica o democrática, todos los demás están privados de honores en ésta, y destruyen la ciudad en aquélla.
Tras varios interrogantes que concluyen en aporía, Aristóteles examina una cuestión sobre la soberanía.

La soberanía del pueblo

Cree que la masa soberana será mejor que la soberanía de los mejores, pues en la reunión, muchos mediocres siempre pueden ser mejores que unos pocos destacados. Al ser muchos, cada uno tiene una parte de virtud y prudencia que reunidas se hacen como un hombre solo con muchos miembros y también con muchos caracteres e inteligencias. Analogía musical: las masas juzgan mejor las obras musicales, pues unos atienden a un detalle y otros a otro. La diferencia entre un hombre de calidad de cada uno de los de la masa: está reunido en uno solo lo que suele estar esparcido y separado.
No tiene claro que la diferencia entre el pueblo entero y de toda la masa sea la diferencia existente entre la mayoría y la minoría distinguida. Si lo estuviera, se resolverían el problema de sobre qué materias deben ejercer la soberanía los hombres libres y la masa de ciudadanos, en qué magistrados podrían participar y qué causas deberían juzgar unos y otros. A la masa hay que darle acceso y participación en ellas, porque en una ciudad los privados de honores y los pobres son muchos, lo que los convierte en enemigos de la ciudad si no tienen la salida de participación en funciones deliberativas y judiciales.
Pero elegir bien es misión de expertos, aunque en algunos trabajos y artes participan también algunos profanos no lo hacen mejor que los expertos  no debe hacerse soberano al pueblo ni de la elección de magistrados ni de la rendición de cuentas. Aunque sería posible su inclusión si la masa no está demasiado envilecida porque en algunos casos el que la hace no es el único juez ni el mejor: es el caso de los que de sus obras entienden también los que no poseen ese arte.
Sin embargo, parece absurdo que los ciudadanos mediocres sean soberanos en asuntos más importantes que los ciudadanos de bien, y las rediciones de cuentas y las elecciones de los magistrados. Se resuelve haciendo que no sea el juez ni el consejero ni el miembro de la asamblea el que manda, sino el tribunal, el consejo y el pueblo (cada uno de los mencionados es sólo una parte de estos) . Que la masa ejerza la soberanía sobre asuntos más importantes, es justo (las magistraturas están compuestas de muchos, y las rentas de todos ellos superan a los que la desempeñan de forma individual o en pequeño número).
Las leyes bien establecidas deben ejercer la soberanía y el magistrado (uno o varios) ejercerla solo en aquellas materias en que las leyes no se expresan con exactitud (por no ser fácil dar definiciones generales para todas las cosas),. Las leyes bien establecidas son: las concordes con los regímenes rectos: justas; y las concordes con regímenes desviados: injustas.

Las magistraturas: su distribución

Define el bien político como la justicia : una cierta igualdad.
Así como en música debe darse el instrumento más excelente al que es superior en su ejecución, en las cosas de política deben disputarse las magistraturas quienes posean aquellas facultades con las que se constituye la ciudad. Así aspirando a ellas y sus honores los nobles, los libres y los ricos. Es necesario que existan esas y que aporten contribución pero también son necesarias las virtudes de la justicia y el valor guerrero.
Se puede pretender el poder bajo unas condiciones: la riqueza, el nacimiento y el número. El ostracismo.

Los regímenes desviados de manera furiosa son los que tiene parte igual en todo los que solo son iguales en un punto, y aquellos en los que tienen una parte desigual los que lo son en un solo punto, desiguales.
La virtud aspira al poder justamente y la justicia es una virtud de la comunidad. También aspiran justamente los más frente a los menos (más fuertes, más ricos y mejores, tomados en su conjunto, que los menos).
Si los virtuosos son muy pocos y si a su vez un individuo es más rico que los demás )por justicia) ese individuo o los pocos, deberían o debería mandar sobre los demás. Igualmente, el que destaque por su nobleza deberá mandar sobre los que aspiran al poder a causa de su libertad 
Si la masa debe ejercer la soberanía ( es mejor que la minoría) en el caso de que uno o más de uno, pero menos que la mayoría, sean mejores que los demás, ésos deberían ejercer la soberanía con preferencia la masa.
Así, ninguno de los criterios es correcto porque nada impide que a veces la masa sea mejor y más rica que la minoría, no cada individuo por separado, sino todos juntos.
Problemas para el legislador: atender a la conveniencia de los mejores o a la del mayor número. Lo recto: relativo a lo conveniente a toda la ciudad. Lo equitativamente recto: lo conveniente a la comunidad de ciudadanos. Ciudadano: participa del gobernar y del ser gobernado: en el mejor, el que puede y elige obedecer y mandar con miras a una vida virtuosa. Pero si hay un individuo que supera a todos él solo en virtud, capacidad, nobleza, riqueza y mérito, o si son varios en la misma circunstancia, no hay que considerarlos una parte de la ciudad  injustamente si se les juzga dignos de los mismos derechos. Para hombres tan superiores no hay ley, pues ellos mismos son ley. Sería ridículo que alguien intentara legislar para ellos. Solución: el ostracismo establecido en las democracias. A todos los que parecían sobresalir, y para no afectar a la igualdad, los ostraquizaban y los desterraban de la ciudad por tiempo determinado. No sólo conviene con los tiranos sino también con los oligarcas y demócratas: el ostracismo tiene la eficacia de eliminar y desterrar a los sobresalientes.
En los regímenes reales ha funcionado esta restitución con desigual fortuna, pero en el caso del régimen mejor, no parece lógico ni razonable que se expulsara y desterrara a un hombre que supera a todos en virtud, pero tampoco se debe mandar sobre él: queda, pues, el que todos obedezcan de buen grado a tal hombre, de modo que hombres como él sean leyes perpetuas en sus ciudades.

La monarquía: diferentes formas.

La primera parte de la disertación se le va en determinar si hay una sola clase de monarquía o tiene diferentes formas, partiendo de la base de que comprende varias especies y el modo de gobierno es el mismo en todas ellas.
a) Monarquía con plenos poderes, como generalato vitalicio y a veces hereditario. Fundamentada en la ley, pero no soberana en todos los asuntos. Vg. Laconia.
b) Poder casi igual que las tiranías, pero legales y hereditarias. Vg. Algunos pueblos bárbaros. Por su carácter servil soportan el gobierno despótico sin desagrado.
c) Asymnetas: tiranía electiva y que existía entre los antiguos helenos. Se diferencia de la de los bárbaros no por no ser legal sino por no ser hereditaria. Formas de gobierno tiránicas por ser despóticos, pero por ser electivos y contar con la voluntad de los pueblos, los considera Aristóteles de tipo real.
d) Monarquía real de los tiempos heroicos , contaba con la voluntad de los súbditos y eran hereditarias y legales; porque los primeros de la dinastía habían sido benefactores, llegaban a ser reyes con el consentimiento de sus súbditos y transmitían la realeza a sus descendientes.
Resume posteriormente estas cuatro monarquías y le añade una quinta
e) Cuando un solo individuo es soberano del todo, como cada pueblo lo es de cada comunidad. Mismo tango que la administración doméstica, es una especie de monarquía de la casa.

La monarquía: ventajas e inconvenientes.

Resume las anteriores formas de monarquía en dos: ésta última y la de los laconios, indicando que las demás están entre las dos.
a) Si conviene o no a las ciudades tener un general vitalicio: punto de partida: si conviene más ser gobernados por el mejor hombre o por las mejores leyes.
a. Las leyes sólo hablan en términos generales.
b. No dan disposiciones para casos concretos :  es evidente que el régimen basado en normas escritas no es el mejor; sin embargo, es mejor aquello en que no se da en absoluto lo pasional que aquello en que es innato, cosa que no existe en la ley y toda alma humana lo tiene necesariamente  el hombre decidirá mejor sobre cosas particulares.
b) Si conviene que un hombre solo tenga poder soberano sobre todo o no. De lo anterior se desprende que ese hombre debe ser legislador y ha de haber leyes, pero éstas no deben ser soberanas en lo que cae fuera de su alcance, aunque deben ser soberanas en los demás casos.
Una masa es más difícil de corromper que unos pocos. Cuando un individuo está dominado por la ira, su juicio estará corrompido, es difícil imaginar que se irriten y se equivoquen todos a la vez. Pero éstos pueden dividirse en facciones, lo que no puede ocurrir con un solo hombre.
 considerar aristocracia al gobierno de mayoría de hombres todos buenos y monarquía al de uno soso  la aristocracia, será preferible que la monarquía para las ciudades.
Otra dificultad acerca de la fuerza militar: será necesario tener una fuerza con la que hacer cumplir las leyes. Un rey debe tener una fuerza tal que sea justo superior a la de cada uno de los individuos o grupo, pero menor que la del pueblo.

Examen de la monarquía absoluta.

El rey manda en todo según su voluntad. Repitiendo otra vez el razonamiento partiendo de lo natural, llega a la conclusión de que es preferible que mande la ley antes que uno cualquiera de los ciudadanos y si gobiernan varios, deberán hacerlo en calidad de guardianes y servidores de las leyes. Es necesaria la existencia de algunos magistrados, pero no es justo que tenga el poder uno solo, al menos cuando son todos iguales. La ley educa a los magistrados y los encarga juzgar y administrar las demás cosas con el más justo criterio. Les permite rectificarla  basado en la experiencia para mejorarlas. Defender un gobierno de la ley  defender gobierno de la divinidad e inteligencia.
En cambio, el defensor del gobierno único, añade un elemento animal, la afección, la pasión, que pervierte a los gobernante. La ley, es por tanto, razón sin deseo. Las leyes fundamentales en las costumbres tiene mayor autoridad y conciernen a asuntos más importantes que las escritas.
Por otra parte, tampoco es fácil que un solo hombre vigile muchas cosas  necesitará que los magistrados designados por él sean muchos.
Juez: magistratura que decide soberanamente sobre asuntos en los que la ley es incapaz de precisar. El juez, formado por la ley, juzgará bien.

Casos donde conviene la monarquía absoluta.

Aristóteles afirma que hay pueblos dispuestos por naturaleza a un gobierno despótico, así como también los hay naturalmente dispuestos a un gobierno monárquico u otros a uno republicano. Pero el gobierno tiránico es antinatural, así como los regímenes desviados.
a) Está dispuesto a un gobierno monárquico el pueblo que de modo natural produce una familia que sobresale por sus cualidades para la dirección política.
b) Aristocracia, el pueblo capaz por naturaleza de producir una multitud de ciudadanos capaces de ser gobernados como hombres libres por aquellos que son jefes aptos para el poder político.
c) Republicano, el pueblo que produce naturalmente una multitud de temperamento guerrero capaz de obedecer y de m andar conforme a la ley que distribuye las magistraturas entre los ciudadanos acomodados según sus méritos. Repite nuevamente el argumento del sobresaliente al que no es razonable condenar al ostracismo.
Concluye con un capítulo recapitulatorio y plantea para sucesivos libros el problema de si debe darse la misma educación para el hombre de bien y el buen ciudadano, cuidando de expresar que no se trata en ambos casos del mismo concepto.




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Tags: Aristóteles, política, resumen, blogs

Comentarios
Publicado por Curunir
Lunes, 07 de enero de 2008 | 18:12
Hasta aquí el resumen de los elementos introductorios. Los libros IV,V,VI y VII, se dedican por Aistóteles a la descripción de las constituciones, sus desarrollos socio temporales y se hace un estudio de los elementos que provocan la evolución de unos en otros, así como los medios, sistemas e instrumentos para el mantenimiento de cada uno de llos.
Publicado por Curunir
Lunes, 07 de enero de 2008 | 18:15
Los libros VIII, IX respectivamente describen las constituciones más perfectas, aquellas ideales sobre las bases criticadas en las constituciones existentes (en especial la lacedemonia, la ateniense y la cartaginesa), así como las ideales o históricas, a saber la platónica de la Republica y las Leyes, así como las leyes de Solón y las reformas de Clístenes.
Publicado por Curunir
Lunes, 07 de enero de 2008 | 18:21
El libro X de la Política de Aristóteles, que muchos autores consideran incompleto, se dedica a examinar lo que debe enseñarse a la juventud. En lo que se ha conservado, se hace especial hincapié en las enseñanzas de lamúsica, los instrumentos y los modos musicales. Teoría de la armonía sobre la melodía, instrumentos de cuerda en vez de aire y el modo dorio frente al jónico o el frigio.
Publicado por estudiante
Miércoles, 11 de febrero de 2009 | 19:58
muy bueno el resumen
Publicado por Invitado
Martes, 22 de septiembre de 2009 | 18:59
no queda claro aque se refiere con virtud ni la funcion o definicion de la magistratura.
Publicado por Curunir
Martes, 22 de septiembre de 2009 | 19:05
Estos conceptos se describen en otros libros, no en este.
Publicado por Invitado
Martes, 11 de enero de 2011 | 21:52

muy bueno el comentario estas diplomad@ en filosofía?me gusto aunque al principio del libro lll  el capitulo7 no habla mucho del ciudadano en si. Sino de los regimenes politicos, de la clasificacion en buenos  y malos; y sus degeneraciones.                                 descartadora¡¡

 

 

Publicado por Invitado
Martes, 01 de marzo de 2011 | 18:47
Gracias por el resumen ;) esta de lujo... Ya dire que nota me ponen al trabajo hecho por ti jejeje :P
Publicado por bel
Jueves, 23 de febrero de 2012 | 19:06

aristoteles se a vasado en demostrar larealidad que vivimos hoy en dia respecto9 ala democracia o  la olirarquia como los ciudadanos se an benido evolucionando pero al fin es lo mis mo que antes solo que cambian los nombres. siempre ha sido la misma olitica.